2º Encuentro Internacional de Amigos de los Árboles
Los días 4, 5 y 6 de junio se celebrará en Cáceres el 2º Encuentro Internacional de Amigos de los Árboles (2eiaa). Este encuentro supone la consolidación de una de las propuestas más necesarias para ayudar a la sociedad a tomar conciencia de la importancia de preservar el medio ambiente si queremos un futuro para la humanidad. Un futuro que será sostenible o no será.

El primer encuentro, celebrado en Barcelona en 2007, puso de manifiesto que el árbol es un aliado estratégico indispensable ante la incómoda realidad del cambio climático. Este segundo encuentro es la confirmación de aquella propuesta y debatirá sobre cómo se puede movilizar a la población a través del árbol.

En Barcelona se logró que representantes de sectores tan diversos como el ecologismo, la acción cultural, el sindicalismo, las administraciones públicas, las empresas y la propia ciudadanía se reunieran para debatir el papel de los árboles en la lucha contra algunos de los problemas que nos azotan en la actualidad, desde el cambio climático a la sequía, pasando por la desertificación, la pobreza y otros tantos temas que sólo pueden ser paliados con políticas de acción que contemplen la plantación masiva y el mantenimiento de árboles.

En Cáceres, en este 2º Encuentro Internacional, se centrarán en las interacciones entre árboles y agua como respuesta a los desafíos marcados hace tres años. También se pretende llamar la atención sobre las zonas rurales, tradicionalmente olvidadas por los proyectos económicos y donde esta fundación está desarrollando propuestas innovadoras e imaginativas.

Algunas personalidades de relieve internacional darán apoyo con su presencia al encuentro, como Robert Kennedy, Daryl Hannah, Ana Alonso, Claes Linden o Filipo Duarte. Este evento está organizado por la “Fundación + árboles”, creada en 2007 por la necesidad de plantar árboles para contrarestar los efectos del cambio climático. Además, empresas como Volkswagen, Mango, Iberia, Renfe y muchas otras serán sus patrocinadores, además de contar con la ayuda de la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento y la Diputación de Cáceres.