La feria “Construmat 2007” ha acogido esta semana la presentación de una casa bioclimática que no consume energía ni genera residuos.
Construida íntegramente a partir de materiales reciclados, la casa utiliza un sistema de calefacción solar por suelo radiante y el aire acondicionado se obtiene a través de un dispositivo de captación de aire. La instalación incluye una cubierta ajardinada que permite mejorar el microclima de la vivienda. Su interior también ha sido diseñado para respetar el medio ambiente, empleando luces alternativas, electrodomésticos ecológicos y muebles de cocina antibacterias.
La adquisición de una casa bioclimática de 150 metros cuadrados cuesta 60.000 euros. El proyecto, propiedad del arquitecto Luis de Garrido.
Archive for Mayo, 2007
La propuesta que surgió desde el gobierno británico pretende poner en marcha un nuevo sistema de etiquetado de los artículos que se pongan a la venta en el Reino Unido para alertar al consumidor sobre su impacto medioambiental. Aseguran que tal como los alimentos muestran sus ingredientes en el envase, sería productivo advertir la cantidad de dióxido de carbono en el artículo o el exceso de plástico en su envase
Para resaltar cuán respetuoso es el producto para con el planeta, se utilizaría el color rojo para advertir los considerados altamente nocivos y el verde para los productos cuyo impacto es muy bajo. Esta iniciativa, fue presentada por el secretario de Estado británico de Medioambiente y Cambio Climático, Ian Pearson ha logrado que las grandes cadenas comerciales británicas trabajen en conjunto con expertos en medio ambiente y académicos para decidir cómo se medirán las emisiones “en el ciclo de vida” del producto, desde el momento de su fabricación hasta los de empaquetado, distribución y venta del artículo.
Las nuevas etiquetas advertirán también de los productos que cuenten con exceso de plástico en sus envases y que no puedan ser reciclados.
¿Se imaginan un petróleo biológico, renovable y que absorbe dióxido de carbono (CO2) en un ciclo sin fin? Existe. Está en unas discretas naves en Alicante de la empresa española Bio Fuel System (BFS), que es quien lo ha inventado.
Tiene el color verde de las algas, contiene cientos de millones de seres unicelulares por mililitro cúbico, y se ha tardado varios años años en dar con la fórmula científica de cultivarlo en un medio artificial. No en vano, detrás de este futuro biocombustible están los departamentos de Biotecnología, Ingeniería Química y Ciencias del Mar de las universidades de Alicante y Valencia.
Sus padres son el profesor de Biotecnología de la Universidad de Alicante, Cristian Gomis, y el ingeniero de Termodinámica, Bernard Stroïazzo. La búsqueda de este último de un sistema que acelerara el ciclo vital de la fotosíntesis por el que las células marinas absorben el dióxido de carbono y expulsan oxígeno, crecen y se reproducen, encontró la respuesta en el biólogo marino Gomis.
En estos años se han seleccionado una treintena de cepas de familias de algas clorofíceas a las que se ha alimentado con luz solar, CO2 y una pizca de fósforo y nitrógeno. El resultado ha sido que en esas condiciones artificiales óptimas, sin cambios extremos de temperaturas, ni corrientes, ni depredadores, han acelerado sus procesos vitales y reproductivos. Si en el medio marino la concentración de estos seres es de 300 en un mililitro cúbico, en el sistema BFS llega a 200 millones.

Australia se está convirtiendo paradójicamente – no ha firmado el Protocolo de Kyoto - en un ejemplo para el resto de países en la lucha contra el efecto invernadero. Sus responsables gubernamentales confirmaban recientemente la retirada en 2012 de todas las bombillas incandescentes de su mercado para sustituirlas por lámparas fluorescentes compactas (CFL).
Este tipo de bombillas, también llamadas de bajo consumo, necesitan un 75% menos de energía para producir la misma luz que las incandescentes, lo que significa un considerable ahorro energético y una importante reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
En la Unión Europea (UE), los planes de reducción de emisiones de GEI cuentan entre sus medidas la implantación progresiva de las bombillas de bajo consumo. A pesar de ello, Greenpeace considera insuficientes los compromisos de las instituciones europeas, por lo que acaban de poner en marcha una “ciberacción” para que sus socios pidan a los representantes del Parlamento Europeo la prohibición de bombillas incandescentes.
Según Greenpeace, la mayoría de las bombillas de los hogares europeos pierden más del 90% de la electricidad en forma de calor. Por ello, añade el colectivo ecologista, si se sustituyeran estas antiguas bombillas, se podrían cerrar 25 centrales de energía de tamaño medio, evitando la emisión de 20 millones de toneladas de CO2.
Por su parte, la Federación Europea que reúne a los fabricantes del sector está impulsando diversas medidas de eficiencia eléctrica de la UE, entre ellas la erradicación de las bombillas de alto consumo.
Las autoridades de la provincia canadiense de Ontario se han comprometido también a promover la compra de modelos fluorescentes CFL. Sus responsables estiman que sustituyendo los 87 millones de bombillas incandescentes de su provincia lograrán reducir el consumo energético de 6 millones de MW/hora al año, el equivalente a la contaminación ocasionada por 250.000 coches.
La mayor variedad de corales del mundo se encuentra en Indonesia, pero la supervivencia de sus arrecifes está seriamente amenazada por los cambios de temperatura, la contaminación marina y, sobre todo, la pesca destructiva. Con más de 3.500 especies, la biodiversidad del archipiélago indonesio es la mayor del mundo, y uno de sus principales valores son los más de 85.000 kilómetros cuadrados de arrecifes de coral.
A pesar de ello, tan sólo un 6% de estos arrecifes están sanos y en buen estado de conservación. Ello ha dado lugar a un proyecto para ayudar a que crezcan más rápido mediante la electricidad. Así, en la isla indonesia de Gili Trawangan, cerca de Lombok, se está aplicando el Biorock, un proyecto de conservación diseñado por el arquitecto Wolf Hilbertz y el biólogo Thomas Goreau que hace crecer al coral a una velocidad entre seis y diez veces superior a la normal con un método conocido como “adición mineral”. Esta tecnología utiliza la aplicación de electricidad a unas estructuras metálicas que se colocan en el fondo del mar para hacer aumentar el volumen de la roca caliza y acelerar el desarrollo del coral, restableciendo así con mayor rapidez los ecosistemas marinos.


El director de la Fundación Darwin, Graham Watkins, declaró que la mejor fórmula para frenar el deterioro del archipiélago de las Galápagos, uno de los ecosistemas más valiosos, frágiles y amenazados del Planeta, es consolidarlo como “un laboratorio mundial contra el cambio global”.
Dejó claro, además, que los problemas que amenazan a este archipiélago “son complejos”, se han agravado desde hace dos décadas “y tienen mucho que ver con el cambio global”, uno de cuyos componentes más conocido es el cambio climático.
El representante de la Fundación, que trabaja desde hace 48 años en la defensa de este archipiélago, situado en el Pacífico, a unos mil kilómetros de Ecuador, recordó que “la mayoría” de sus especies son endemismos que “no se han visto alteradas por el impacto del hombre como en otros archipiélagos tropicales”. Por ese motivo destacó la importancia de “controlar” la entrada de especies invasoras “para que no causen tanto daño como en otras partes del mundo” y no sigan eliminando más animales y plantas en este archipiélago. 
El cambio climático ha debilitado la habilidad del océano Antártico de absorber el exceso de dióxido de carbono de la tierra, un factor que podría acelerar el calentamiento global, según indicaron científicos internacionales en un estudio.
Se cree que los océanos absorben alrededor del 25% de las emisiones de carbono provocadas por seres humanos. Pero los investigadores han declarado en un artículo de la revista Science que el Océano Antártico aparentemente está perdiendo esa capacidad de absorción.
El estudio que llevó cuatro años de investigaciones descubrió que el aumento de los vientos sobre ese océano le impide absorber más carbono y hace que el mar libere parte del gas almacenado.
La productora Warner Brothers recuperará a Bugs Bunny, al pato Lucas y al resto de los “Looney Tunes” para salvar al “demonio de Tasmania“, el marsupial australiano cuya población se ha reducido a la mitad a causa de la expansión de un tumor mortal cancerígeno.
Se supo que copn ese fin, la compañía lanzará en Australia 31 DVD de los “Looney Tunes”, incluidos once nuevos títulos, y que parte de las ventas estarán destinadas a la campaña emprendida en la isla de Tasmania para asegurar el futuro del que es su símbolo.
Los fondos recaudados por “Looney Tunes to the Rescue” (Looney Tunes al Rescate), tal es el nombre de la campaña, serán administrados por la Universidad de Tasmania.
Los DVDs, se lanzarán a la venta el 4 de julio en centros comerciales de toda Australia, ofrecerán además de los capítulos de los dibujos animados, información sobre el tumor facial que desde finales de la década de 1990 afecta al Sarcophilus laniarius, más conocido como demonio o diablo de Tasmania. Es que, desde esa época el número del más grande marsupial carnívoro ha disminuido de forma alarmante.
Las medusas, esos seres gelatinosos que llegan cada año en manada a las playas mediterráneas, son un problema cuya resolución pasa por combatir las dos principales causas que lo originan: el calentamiento global y la desaparición de los depredadores naturales de esa especie marina, como el atún rojo, según sostiene la organización ecologista Greenpeace.
“En este momento, el número de medusas en los mares es mayor que el de peces“, afirma Juan López de Uralde, director de Greenpeace España. “Las prácticas pesqueras abusivas y determinadas artes de pesca están esquilmando especies como las tortugas o el atún rojo, lo cual redunda en la falta de depredadores. Todo ello en un mar con temperaturas en aumento que genera un ambiente propicio para la expansión de las medusas“, añade.
“Los impactos de la desaparición de especies son impredecibles, pero en todo caso graves”, señala Sebastián Losada, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace, que se encuentra a bordo del “Rainbow Warrior”. “Por eso, ahora que todavía estamos a tiempo, exigimos a la Unión Europea que ponga fin a la sobrepesca del atún rojo“.
El calentamiento de las aguas también es propicio para la expansión de las medusas, que adelantan su viaje a las zonas costeras. En este sentido, los ecologistas hacen un llamamiento a combatir el cambio climático a través de medidas que reduzcan las emisiones de gases contaminantes como la introducción de energías renovables.
Otras causas que favorecen el incremento de medusas son la mayor afluencia de nutrientes en el mar, la urbanización costera que genera esa contaminación, y otros desequilibrios en el ecosistema.
Ingenieros británicos están desarrollando un spray que esparce un revestimiento de células solares nanocristalinas y convierte los techos de acero de almacenes, supermercados y fábricas, en placas solares. El revestimiento está construido con nanoestructuras de óxido de titanio que imitan la fotosíntesis. Sus células solares DSSCs son capaces de convertir la luz en electricidad con una eficiencia de más del 11%. El sistema, que estará listo en cinco años, podría suministrar el 5% de la energía consumida anualmente en el Gran Bretaña.La energía solar es un tema del que se debería aprovechar su potencial, dado que se lograría así suministrar una fuente de electricidad no contaminante que realmente cubra todas nuestras necesidades.
De este modo, los ingenieros trabajan en diversos lugares tratando de mejorar las técnicas de captación y aprovechamiento de esta energía. Ahora, la compañía británica Corus Colors ha lanzado una sorprendente iniciativa que podría ser comercializable en 2012.La compañía desarrolla actualmente este invento, en un proyecto a tres años, en colaboración con la las universidades británicas de Bath, Bangor, Swansea y el Imperial College de Londres. Para el mismo se utilizarán células solares de titanio nanoestructurado sensitivizado con colorante (Dye sensitised semiconductor cells o DSSCs), que son células semiconductoras formadas por nanoestructuras de óxido de titanio. Estas células son capaces de convertir la luz en electricidad con una eficiencia de más del 11%, utilizando mecanismos de transferencia electrónica similares a los que ocurren durante la fotosíntesis en las plantas.
Así las DSSCs presentan varias ventajas. Por un lado, su tamaño ínfimo permitiría proyectarlas en un spray (compuesto por un baño de polímeros) sobre las superficies de acero, convirtiéndolas en auténticos paneles solares. Por otro lado, su fabricación es de bajo coste, pues carecen de silicio, un producto caro.
Además, esta técnica, que posee un buen rendimiento, permitiría equipar grandes superfices de techos disponibles, que en el caso de las fábricas, de los supermercados y almacenes muchas veces son de acero. A partir de ellos podrían generarse cantidades razonables de electricidad.
Así, teniendo en cuenta que la cantidad de radiación solar que recibe el Reino Unido al año es de 900 KW.hr/m2, con una eficiencia del 6% en estos revestimientos, 100 millones de m2 de tejados generarían 5.400 GW/hr de electricidad, esto es, más del 5% de la electricidad total consumida anualmente en Gran Bretaña.






























