Comenzó el martes la Cumbre Climática de Grandes Ciudades C40 en la ciudad de Nueva York, donde el alcalde de esa ciudad, Michael Bloomberg presentó sus propuestas para frenar el cambio climático y “hacer, de la Gran Manzana, una gran ‘manzana verde’”.

El alcalde presentó una serie de objetivos, entre los que destaca una reducción del 30 por ciento en las emisiones urbanas que generan el ‘efecto invernadero’ para el año 2030.De este modo, propuso la implantación de un plan que obligará a pagar un peaje urbano a aquellos automovilistas que deseen utilizar su vehículo en determinados sectores de Manhattan. “Trabajaremos para disminuir las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con el transporte, por lo que reduciremos el número de vehículos que circulen por nuestras calles”, explicó Bloomberg y anunció una “ampliación del sistema de transporte público”.

Bloomberg explicó que su ciudad pondrá en marcha y “en un período de prueba de tres años” un plan de peaje para el centro urbano similar al que, aseguró, funciona con éxito en Londres, Estocolmo y Singapur y afirmó que la propuesta, incluida dentro de otras 127 medidas, cuenta con un “amplio apoyo” en la ciudad y el estado de Nueva York.

La iniciativa de Bloomberg recibió el aplauso inmediato del alcalde de Londres, Ken Livingstone, quien apoya una medida “llena de coraje” y que sigue los pasos de la capital británica, en un intento de reducir el tráfico en sus calles y que, aseguró, ha hecho que los londinense “cuenten ahora con una mayor calidad de vida”.

La Cumbre, que reune alcaldes y líderes locales de más de 30 ciudades y que se desarrollará hasta el 17 de mayo que se reunió por primera vez en el 2005 en Londres. Los organizadores dicen que las ciudades tienen una responsabilidad significativa de lidiar con el cambio climático porque cubren menos de 1% de la superficie terrestre, pero generan 80% de los gases de invernadero. Es por ese motivo que, La Cumbre C40, facilitará el que las ciudades más pobladas del mundo compartan sus proyectos para luchar contra el cambio climático.

“Es en las ciudades donde la batalla para frenar el cambio climático va a ser ganada o perdida”, sentenció el alcalde de Londres, Ken Livingstone.