Los representantes de la industria papelera consideran que se ha mitificado su imagen de sector muy contaminante, y aseguran que en la actualidad constituyen una de las industrias m谩s avanzadas medioambientalmente. Sin embargo, los ecologistas explican que estas instalaciones siguen siendo un peligro para el entorno natural, especialmente en pa铆ses donde los est谩ndares de calidad no son tan estrictos. Un ejemplo es la pol茅mica surgida entre Uruguay y Argentina por la construcci贸n de una planta de origen espa帽ol. En cualquier caso, los consumidores son fundamentales a la hora de reducir el impacto ambiental de este sector, colaborando por ejemplo en el reciclaje del papel.
Su materia prima, la madera, es renovable. Se planta y se cultiva en plantaciones espec铆ficamente para este fin, contribuyendo a aumentar los bosques y a la lucha contra el cambio clim谩tico, ya que devoran el CO2. En Espa帽a, gracias a la producci贸n papelera, se mantienen 400.000 hect谩reas de arbolado de pino y eucalipto (el 2% de la superficie total de bosques), que absorben y fijan al a帽o 7,5 millones de toneladas de CO2 (alrededor del 2% de las emisiones totales del pa铆s).
El papel es el material que m谩s se recicla, alargando la vida 煤til de la fibra de celulosa. En Espa帽a, en 2006, se recogieron y reciclaron 4.637.700 toneladas de papel usado, el 60% del papel consumido.
El sector est谩 activamente implicado tanto en la gesti贸n forestal sostenible y en su certificaci贸n, como en la investigaci贸n y aplicaci贸n de las mejores tecnolog铆as, con especial atenci贸n al medio ambiente (uso de combustibles limpios y renovables, ahorro de agua y energ铆a, y reducci贸n de emisiones y vertidos).
Sin embargo, la imagen de industria contaminante que tiene la sociedad no se corresponde con los datos ofrecidos desde Aspapel. Carlos Reinoso explica que esta contradicci贸n se debe al escaso esfuerzo de comunicaci贸n que sus representantes han realizado, al haber confiado en “las evidentes bondades ecol贸gicas de nuestro producto y las mejoras medioambientales implantadas en su producci贸n”.

Gracias a la producci贸n papelera, se mantienen 400.000 hect谩reas de arbolado de pino y eucalipto que absorben y fijan al a帽o 7,5 millones de toneladas de CO2.