Los ecologistas de todo el mundo se han alarmado, y no es para menos, tras la muerte de nada más y nada menos que 152 delfines en la costa de Irán.
A finales del mes de septiembre se hallaron 79 delfines en el puerto de Jask y la semana pasada aparecieron otros 73 cetáceos muertos por la misma zona.

Se cree que la causa podría ser un “suicidio colectivo”, ya que los delfines pueden llegar a adoptar este comportamiento, según han informado las autoridades y la prensa de Irán. Pero a los ecologistas no les acaban de convencer estas explicaciones, y apuntan hacia otro lado, creyendo así que los delfines podrían haber muerto tras quedar atrapados entre redes de pesca.
Para salir de dudas y dar a conocer las causas, el Gobierno ha organizado un comité de expertos en el que participarán diferentes organizaciones pesqueras, la Universidad de Terrena, las Fuerzas Navales del país e importantes veterinarios.


























El estudio de la Fundación señala BBVA que “cuando se pregunta a los entrevistados en qué medida estarían a favor o en contra del uso de las diferentes fuentes de energía en España, las medias de acuerdo, en una escala de cero a diez, superan los siete puntos en el caso de la biomasa (7,7) y se sitúan por encima de los ocho respecto a la energía eólica (8,3) y solar (8,6)”.
Los residuos pueden producir el 8% de la energía en España, según un estudio de la II Conferencia Internacional, organizada por el Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos (ISR).


