A falta de menos de un mes para que empiece el evento deportivo más importante del año, los Juegos Olímpicos, la ciudad de Beijing trata de recuperar el terreno perdido a marchas forzadas llevando a cabo iniciativas de lo más ecológicas y sostenibles. Pese a que la ciudad ha sido criticada por la gran contaminación atmosférica con la que cuenta, parece que al final van a terminar maquillando ese problema. Esperemos que después del evento sigan las medidas…

El hecho es que se han instalado un montón de plantas artificiales llamadas Guanting Wind ability Plant que se encargan de producir energía gracias a la fuerza del viento que hace que se muevan. Con la implantación de este original sistema, se conseguirán reducir las emisiones de dióxido de carbono en unas 100.000 toneladas. Lástima que las cosas hay que hacerlas con tiempo. Atletas de la talla del etíope Haile Gebrselassie (medalla de oro en los 10.000 metros tanto en Atlanta como en Sidney) ya han renunciado a disputar las Olimpiadas por culpa de la pulición que allí se respira.