Ecologistas piden que no se organicen más eventos de este tipo al conocer las cifras de gasto energético durante la carrera nocturna del Gran Premio de Singapur de Fórmula 1, en el que se usaron 1.500 focos de 2.000 vatios para iluminar el trazado del circuito.

Al parecer, prima la diversión, el espectáculo y las audiencias televisivas por encima del cambio climático y el medio ambiente. Si todos no ponemos de nuestra parte, de poco sirve el esfuerzo de millones de personas que cambian las bombillas de sus casas para ahorrar energía, entre otras acciones sostenibles. ¡Qué derroche!