La biodiversidad en el Mediterráneo está en peligro, a pesar de que sus aguas sólo ocupan el 0,8% de la superficie de los océanos.

El 7% de todas las especies marinas conocidas viven en el Mediterráneo.

Los principales problemas son la sobreexplotación de sus recursos y una contaminación derivada de las acciones industriales y humanas.
Los países que bañan las costas del Mediterráneo debería de ser los responsables de la protección de los hábitat clave con el fin de no perder esa rica y variada biodiversidad que tan solo algunos valoramos.