Investigadores de la Universidad de San Pablo trabajan a destajo para desarrollar un sistema de conexión inalámbrico que se alimente gracias a la energía solar. Lógicamente, Brasil es un país que goza de muchas horas de sol al año y esto lo pueden conseguir perfectamente si se crea un proyecto serio. Además, resulta necesario conseguirlo porque tener que hacerlo con conexiones eléctricas supondría un gasto muy elevado teniendo en cuenta la inmensidad del territorio brasileño.

Por desgracia, el sistema de momento tan sólo es capaz de brindar dos días de autonomía. Sin embargo, durante el invierno y las temporadas de lluvia, resulta imprescindible alargarlo a más días. Según los investigadores que trabajan en ello, se podría llegar hasta un total de 10 días de autonomía.

Esperemos que la iniciativa tire hacia adelante y se pueda así descargar el peso energético que supone alimentar a todo el país. De momento no demasiada gente tiene Internet en Brasil, pero hay que pensar que la cifra va en aumento y resulta insostenible mantener una red de esa envergadura.