España pretende prolongar la vida útil de las centrales nucleares y explotar al máximo sus posibilidades productivas modernizando las plantas para obtener más potencia y energía, todo a pesar de que el actual gobierno se comprometiera con una sustitución gradual de la energía nuclear por otras energías más seguras.

El debate sobre la energía nuclear sigue siendo el frente más importante del sistema energético Europeo. Los recientes incidentes en Ascó y Vandellós II, junto con la campaña ‘Yo soy antinuclear‘, organizada por Greenpeace, han incentivado la polémica.

Greenpeace pide el fin de la era nuclear, una energía que considera peligrosa, contaminante y demasiado costosa.