De tanto en tanto, investigadores anuncian el descubrimiento de fuentes de energía de rayos cósmicos. Eso que parece tan complejo, son simples partículas subatómicas que proceden del espacio exterior y que tienen una energía elevada debido a su gran velocidad. El origen de los rayos cósmicos aún no está claro.

Científicos estadounidenses han descubierto una “misteriosa” fuente de energía de radiación cósmica sobre la Antártida, un excedente de electrones con gran carga energética a 3.000 años luz, entre 300 y 800 billones de voltios, procedente de rayos cósmicos.

Las investigaciones permitirán descubrir el origen de fuentes de energía en el universo y quien sabe si en un futuro se puedan aprovechar para abastecer a la población mundial.