2010 se puede convertir en al año más cálido de la historia
Según un estudio llevado a cabo por científicos del Centro Nacional de Recogida de Datos de Nieve y Hielo de Estados Unidos (NSIDC), 2010 puede convertirse, si no cambian las condiciones climáticas, en el año más cálido desde que existen registros. Las cifras que maneja esta institución norteamericana muestran que el hielo del Ártico se está derritiendo a una velocidad récord para esta época del año, algo que ya había reflejado el fotógrafo James Balog en su proyecto. Además, las temperaturas terrestres es muy probable que alcancen nuevos máximos.

Las imágenes obtenidas mediante satélite demuestran que el deshielo se está produciendo de manera rápida este año y los científicos creen que se batirá el récord de 2007. La estación del deshielo comenzó este año un mes después de lo habitual y se espera que no acabe hasta septiembre. Pero hay más datos que apoyan esta idea: una investigación de la Universidad de Washington sugiere que el volumen de hielo en marzo de 2010 era un 38% más bajo que en 1979, año en que empezó a medirse. Por su parte, científicos del clima de la NASA, liderados por James Hansen, también creen que las temperaturas globales van a batir este año los registros de 2005. Hansen comentó: “Es probable que en 2010 las temperaturas globales marquen un récord”.

Una de las más terribles consecuencias del aumento de la temperatura global de la tierra puede ser que la temporada de huracanes, recién comenzada, sea una de las más intensas vividas en la historia, ya que estos fenómenos meteorológicos se forman cuando el agua de ciertas zonas del Atlántico superan una cierta temperatura. Después, se desplazan (en la mayoría de los casos) hacia el Mar Caribe y los países de la zona sufren sus devastadoras consecuencias.

La pasada semana, la NOAA, centro que estudia el clima y los océanos en Estados Unidos, predijo que habría entre 14 y 23 tormentas tropicales y hasta 14 de éstas serían huracanes. Los expertos vaticinan que se produzcan entre tres y siete huracanes de categoría máxima, con vientos de hasta 178 kilometros por hora.