5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
Con la primavera llegan las flores, reverdecen las plantas y se produce un estallido de biodiversidad que puede comprometer los buenos resultados de la jardinería. Sin embargo, el cultivo ecológico busca fomentarla, aunque también debe ser creativo para conseguir ahuyentar plagas.

El objetivo, en suma, es lograr un ecosistema equilibrado, y de hecho ello conlleva muchas ventajas para el jardín en general, incluyendo suelos, plantas y biodiversidad.

Si por un lado buscamos atraer flora y fauna locales al jardín, por otro queremos que la variedad de vida silvestre no suponga inconvenientes. Aquí es donde tenemos que intervenir, pues los buenos resultados dependerán, precisamente, de cómo hagamos las cosas.

5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
En este post encontrarás algunos consejos eco-amigables para tener éxito a la hora de hacer frente a poblaciones excesivas de babosas y caracoles. Algunos pueden ponerse en práctica al momento, otros requieren hacer pequeños o grandes cambios, como un diseño previo de los jardines.

En algunas ocasiones bastará con aplicar uno de ellos para conseguir nuestro objetivo. En casos más complicados, será necesario implementar varios. Cuantos más, mejor, lógicamente, e incluso complementarlos con otros que ya estuviéramos poniendo en práctica.

A continuación, veamos diez maneras de evitar que los caracoles, caracolas y babosas echen a perder nuestros huertos y jardines orgánicos:

1. Conoce tu jardín

El primer consejo o regla de oro que todo eco jardinero ha de interiorizar se refiere a la necesidad de tener un papel activo como tal. En contra de lo que ocurre con la jardinería o agricultura tradicional, las peculiaridades de cada jardín o huerto son esenciales para tener mano verde.

Eso significa conocer bien qué tipo de suelo tenemos, buscar soluciones eco para mejorar la calidad, elegir las plantas idóneas, aprender de la experiencia de otros agricultores o jardineros ecológicos, sobre todo de aquellos que hayan de lidiar con los mismos problemas por proximidad geográfica.

5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
Se trata, en fin, de encontrar maneras de actuar propias, haciendo interpretaciones coherentes con una filosofía eco, siendo creativos y buscando el equilibrio del ecosistema. Idealmente, un entorno cuidado es un espacio estabilizado que se regula solo.

Así pues, alcanzar este objetivo significa minimizar el problema de las plagas, incluyendo las de los caracoles, babosas y demás. Porque más vale prevenir, y la esencia de la jardinería ecológica es dotar al entorno de armas para hacerlo, pongámonos a ello y acabaremos con un sinfín de problemas típicos de las maneras de hacer convencionales.

2. Barreras eficaces

Si la prevención nos falla, existen un sinfín de métodos naturales para luchar contra las plagas. Entre otros productos que actúan como barreras podemos usar la arena.

La colocaremos alrededor de las zonas que deseemos proteger. Basará con dibujar un camino lo suficientemente ancho como para que resulte disuasorio. Eso sí, se hace necesario hacer renovaciones regulares, sobre todo si hay viento o el jardín está concurrido por personas o mascotas, pongamos por caso.

5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
También puede ser eficaz mezclar la arena con posos de café y cenizas para conseguir el mismo efecto que con la arena. Procederemos del mismo modo, y también estaremos atentos para hacer renovaciones regulares.

Las cáscaras de huevos pulverizadas o las agujas de pino también pueen dar buen resultado, así como dividir los espacios de cultivo utlizando barreras separadoras, como puede verse en la imagen.

3. Desplazarlos fácilmente

Si queremos trasladarlas a otro lugar del jardín para que no se multipliquen en exceso o simplemente para que no destrocen nuestras plantas o cosechas, podemos tenderles una pequeña trampa que será de su agrado.

El truco está en colocar unas piedras planas de buen tamaño que actúen como refugio para ellas cerca del alimento, y apostamos a que querrán esconderse en ellas, en especial si la ubicamos en un espacio abierto donde carezcan de él.

5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
A continuación, simplemente las trasladamos a otro lugar. Se trata, en suma, de buscar métodos efectivos respetuosos con el entorno y los animales. Aunque, si no tienen cerca algún tipo de fuente de alimentación caso corremos el riesgo de que vuelvan al lugar, sobre todo en jardines pequeños.

4. Vigila dónde plantas

Un truco para evitar que los caracoles puedan acceder fácilmente a las plantas es no hacerlo cerca de paredes u otras superficies verticales. De hecho, tener esta precaución nos evitan tanto que puedan comerse las hojas y al tiempo reduciremos las posibilidades de que se multipliquen dificultándoles el acceso a los alimentos.

También hay plantas que actúan como repelentes, como el hinojo, la salvia o el tomillo, con lo que además de huir de las paredes podemos aprovechar esta pequeña astucia para disuadir a los caracoles. Nos puede resultar especialmente útil si nuestros cultivos o plantas están cerca de paredes y nos resulta complicado moverlos. O simplemente no queremos hacerlo por falta de espacio o cualquier otro motivo.

5. Buscando el equilibrio

Dejar que la naturaleza imponga su equilibrio mediante la depredación propia de los ecosistemas es otra fórmula. Para ello será favorable construir un entorno pedregoso en algún rincón del jardín para que reptiles o erizos lo encuentren atractivo.

5 consejos de jardinería ecológica para alejar a los caracoles
Los pequeños estanques con anfibios también pueden servir de ayuda. Entre los insectos, los ciempiés o los escarabajos también nos ayudarán a reducir su población.

De todos modos, si no queremos matarlos ni que se los coman, será de gran ayuda crear zonas de transición. Tanto mediante las barreras señaladas como con la creación de un área arenosa, por ejemplo destinada al cultivo de hortalizas en arena o al juego infantil. En definitiva, la imaginación puede hacer maravillas si somos pacientes y buscamos soluciones a la medida.