A comprar leche con la lechera
Hubo un tiempo en el que las gentes de las ciudades acudían a las vaquerías a comprar la leche recién ordeñada. Iban provistos del recipiente adecuado para ello, la lechera. Ya en casa, hervían la leche, puesto que se compraba fresca.

En Barcelona, la última vaquería que cerró sus puertas se encontraba en el barrio de Gracia y cesó su actividad hace 25 años.

Pero las “vaquerías” están volviendo…

En Barcelona, la cadena de supermercados Bonpreu ha instalado en su establecimiento de la calle Sicilia una máquina expendedora de leche fresca. No es leche cruda, como la de antes, pero sí es fresca y no tiene nada que ver con las leches comerciales de tetrabrik ni con las que se venden como frescas en las secciones de refrigerados de los supermercados; al menos eso es lo que dicen quienes la han probado, que incluso afirman que les recuerda a la auténtica leche de antes. Desde que se ordeña la vaca en la granja hasta que la leche llega al dispensador no pasan más de 24 horas, con lo que mantiene, en buena parte, todas las propiedades nutricionales de la leche recién ordeñada. La leche está pasteurizada, por ello no hay necesidad de hervirla.

Se puede acudir con un envase propio, o bien comprar allí mismo un envase por 20 céntimos, el cual puede reutilizarse.

Para que se conserve bien, esta leche se guardará en la nevera a una temperatura de unos 3 a 4 grados. Se consumirá preferentemente antes de 3 días. Hay que agitarla antes de consumirla, a fin de que la nata se mezcle con el resto de la leche.

El grupo no descarta ampliar el número de establecimientos con máquinas de leche fresca durante los próximos meses en función de la demanda de sus clientes.

La primera máquina expendedora de leche en España se instaló en Elizondo, Navarra, en el 2008, pero ya existían desde hace años en países como Italia o Suiza.