Adolescente egipcia convierte plástico en biocombustible con un método barato
Esta adolescente egipcia no tiene la cabeza llena de pájaros, como correspondería a su edad, sino de ideas tan valiosas que incluso podrían transformar la economía de su país. La última de ellas, que consiste en un plan para convertir los desechos plásticos en combustible, ha sido la bomba. Según los expertos, podría utilizarse para generar 78 millones de dólares cada año.

Con sólo 16 añitos, Azza Abdel Hamid Falad ha ideado un catalizador de bajo costo para convertir el consumo de plástico de Egipto, calculado en un millón de toneladas anuales, en un auténtico negocio.

Lo que la muchachita ha logrado es descomponer los polímeros plásticos que se encuentran en los residuos y transformarlos en materia prima para producir biocombustibles. Es decir, lo que hace no es nada nuevo. Lo novedoso es cómo lo hace: con un catalizador de alto rendimiento llamada aluminosilicato , que además de descomponer produce gases como el metano, propano y etano, también convertibles en etanol. Es decir, rompe los residuos y produce estos gases de un modo muy asequible.

Así, su método es el más atractivo por eficiencia pura y dura, ya que su tecnología supone haber dado con un método eficiente “para la producción de combustibles de hidrocarburos”. En cifras, aplicar su sistema a los residuos plásticos que genera su país se traduciría en 40.000 toneladas por año de nafta craqueada, un tipo de hidrocarburo que sirve para formular distintos tipos de gasolinas, y de 138.000 toneladas de gases de hidrocarburos, el equivalente a ni más ni menos que 78 millones de dólares.

Mientras recibe premios por su inventazo, como el European Fusion Development Agreement Award, la joven se encuentra en trámites para patentarlo. Próximamente presentará su proyecto en la Joint European Torus, donde le ayudarán a desarrollarlo.