Agricultura sostenible: Sahara Forest Project cultiva en el desierto
La agricultura industrial tradicional usa cientos de miles de litros de agua para regar las cosechas. Pero en el desierto no hay agua. Al menos, no hay agua dulce. El proyecto Sahara Forest utiliza agua de mar evaporada para regar y cultivar alimentos. Acaba de recogerse la primera cosecha en Qatar. Ha sido un éxito que quiere repetirse en Jordania, donde se recogerá agua del mar Rojo.

La cantidad de alimentos producidos a través de este innovador proyecto que cultiva alimentos en el desierto de Qatar es similar a la producción de las granjas comerciales en regiones más donde hay más vegetación y, sobre todo, más agua. Sahara Forest Project enfría los invernaderos gracias al viento que viene del mar.

Además de enfriar el invernadero, el sistema cuenta con tuberías que transportan agua de mar, que se evapora, se condensa y sirve para regar. Toda la energía necesaria para que funcione el sistema (las bombas de agua, el sistema de control del invernadero o el sistema que desala el agua) funciona gracias a la energía solar.

El invernadero produjo 75 kilogramos por metro cuadrado en el primer año de producción, comparable a una granja comercial en Europa. Yara International y Qafco son las empresas de fertilizantes que patrocinan la investigación. Calculan que cuando el proyecto tenga 60 hectáreas de invernaderos suministrarán a Qatar casi todas las verduras que ahora importan.

En busca de la autosuficiencia alimentaria

Agricultura sostenible: Sahara Forest Project cultiva en el desierto
Sorprendentemente, en algunos casos hubo plantas que crecieron espontáneamente fuera del invernadero. El aire más frío y la humedad mejoraron el entorno local lo suficiente para que algunas plantas echaran raíces. Los investigadores decidieron plantar cultivos como cebada, pepinos y rúcula.

El país elegido para continuar el proyecto es Jordania, en la costa del mar Rojo. Se usarán veinte hectáreas y servirá para probar la viabilidad comercial. El proyecto Sahara Forest se va a llevar a cabo en los países del norte de África, pero quizá se podría probar en otras zonas desérticas del mundo, como el oeste norteamericano, en Australia o en el sur de Europa.