Aguacates culpables de la deforestación en México
El famoso guacamole mexicano lleva aguacate como ingrediente principal. Es uno de los platos míticos de México, un símbolo de su cultura gastronómica. Pero esto tiene consecuencias para el medio ambiente. Hay en el país unas 130.000 hectáreas de tierra donde se cultiva el aguacate, lo que provoca deforestación en algunas regiones.

La pérdida de masas forestales tiene, a su vez, otras graves consecuencias ambientales, como la pérdida de hábitats donde viven algunas especies endémicas, que tendrán más difícil su supervivencia o una reducción de la cantidad de agua potable. Por supuesto, el cultivo de aguacate no es la única razón de que se produzca la deforestación en México. También el crecimiento de las ciudades, la tala ilegal, la ganadería y otros cultivos contribuyen al problema.

La deforestación causada por el cultivo de aguacate afecta principalmente a una región llamada Meseta Purépecha, Michoacán, en el oeste del país. Allí se cultiva el 75% de la producción nacional, que supone el 65% del consumo total. En dicha región, hay siete especies de pinos que están a punto de desaparecer.

Pero la desaparición de especies no es el único impacto negativo. La región se enfrenta a un desabastecimiento de agua, a contaminación por productos químicos usados en la agricultura o la explotación de madera de forma insostenible para contenedores.

Aguacates culpables de la deforestación en México
Instituciones estatales y locales, científicos y ecologistas están tratando de llegar a un acuerdo para resolver el problema. Se debe buscar una alternativa para controlar la deforestación sin límite y para restaurar los ecosistemas dañados, recuperando algunas superficies forestales.

Un sector importante para la economía de México

El aguacate produce desarrollo económico y empleo (más de 300.000 trabajadores), así que la solución tiene que tener en cuenta esta circunstancia. Se trata de que los cultivos perjudiquen menos el suelo y se gestionen de manera sostenible. Además, los consumidores deberían tener la posibilidad de comprar a empresas responsables.

El aguacate es esencial en la dieta mexicana y no puede desaparecer. Pero tampoco pueden desaparecer los bosques cercanos a los cultivos. Hay que encontrar un equilibrio.