Un águila cazando un pequeño ciervo
Una cámara ha capturado el momento en que un águila trata de cazar a un pequeño cervatillo. Y esta vez no parece un fake. La serie consta de tres imágenes. La cámara trampa se disparó cada pocos segundos para recoger un momento único de naturaleza salvaje.

Ha ocurrido en el extremo oriente de Rusia. Las águilas de la zona raramente atacan a los ciervos (una presa, por lo demás, bastante grande para ellas). Tal vez, el ave tenía tanta hambre que decidió un ataque desesperado. Así, la imagen del águila aferrándose a su presa, a la espalda del ciervo, es bastante desconcertante.

Finalmente, el ataque fue un éxito, ya que los investigadores encontraron más tarde el cadáver del ciervo no muy lejos de la cámara trampa. La cámara fue preparada por Linda Kerley, de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL), una científica que lleva analizando las causas de la muerte de ciervos en Rusia durante dieciocho años. Es la primera vez que ve algo así.

Kerley fue a comprobar que la cámara estaba en buen estado y a cambiar las baterías (una tarea rutinaria) cuando vio al ciervo muerto sobre la nieve. Sin embargo, no había rastros de grandes carnívoros. Parecía que el ciervo había estado corriendo y luego, simplemente, se detuvo y murió. Después, en el campamento, viendo las imágenes de la cámara, pudo reconstruir lo sucedido.

Territorio de tigres siberianos

Un águila cazando un pequeño ciervo
La cámara trampa está colocada en la Reserva Natural Estatal Lazovskii, en la región de Primorie, en el sureste de Rusia. Con ella, se puede vigilar la fauna de la región, en especial, los tigres siberianos, en peligro de extinción. Los investigadores de la Sociedad Zoológica de Londres han estado estudiando el territorio durante los últimos seis años.

Las imágenes más comunes de la cámara trampa muestran presas comunes y, de vez en cuando, un tigre residente o de paso. Nadie esperaba ver a un águila cazando un ciervo. En otros lugares, se han documentado águilas cazando conejos (su presa más habitual), pero también animales más grandes como coyotes, venados y, en una ocasión, en 2004, un cachorro de oso.