Al visón también le afecta la crisis
En Castilla-La Mancha los centros de acogida de animales se han quedado sin veterinarios, pero no es la única comunidad autónoma española que, con la excusa de la crisis, recorta en el gasto de centros que protegen a los animales. También ocurre en Cataluña.

En este caso, los recortes van a afectar al mamífero más amenazado de España, el visón europeo. En la Península Ibérica su población no pasa de quinientos ejemplares adultos. Si hasta ahora era el lince ibérico la especie de mamífero peor conservada, ahora comienza a ser el visón. Y, con la recesión económica, el plan de recuperación de la especie puede acabar por completo.

Dentro del programa de cría en cautividad del visón europeo, hay una guardería creada para liberar ejemplares y evitar su extinción. Esta especie ha desaparecido ya de veinte países. Pero el programa está a punto de desaparecer. O de quedarse sin financiación que, para el caso, es lo mismo.

El programa comenzó en 2004 con la creación de un centro de cría en Pont de Suert, en la provincia de Lérida. Era parte de un Proyecto LIFE de la Unión Europea dotado con 800.000 euros, de los que la Comisión Europea aportaba un 50% del total, el Ministerio de Medio Ambiente un 21% y la Generalitat de Catalunya un 29%. Todas estas instituciones van a retirar sus ayudas.

La población de visón europeo en la Península Ibérica ha descendido a la mitad desde principios de los años noventa del siglo pasado. La introducción de ejemplares de visón americano escapados de granjas peleteras le ha perjudicado, ya que es una especie más prolífica y oportunista que puede llegar a desplazar a la especie autóctona. Además, el visón americano transmite el parvovirus, una enfermedad que ataca al visón europeo de forma muy agresiva.

Según las últimas cifras, el centro de Pont de Suert mantenía 36 ejemplares de visón europeo de los 64 que forman parte del programa de cría. Actualmente, hay 25. El resto se encuentra en zoológicos, como los de Madrid, Jerez o Santillana del Mar, donde sólo se cuidan, pero no se trabaja para su reintegración en la naturaleza.