¿Alguna idea para que este orangután deje de fumar?
Se llama Tori, y le gusta el fumeteo más que a un tonto un lápiz. A los 5 añitos ya fumaba que se las pelaba, como puedes ver en la fotografía, y ahora con 15 es un fumador consumado que, tarde o temprano, habrá de vencer sus diez años de adicción.

Al menos, es lo que esperan los cuidadores del zoo donde pasa sus días, y donde también aprendió a fumar por culpa de los visitantes, que le echaban cigarros encendidos para hartarse a hacerle fotos y reirse un rato viéndolo echar caladas con su particular estilazo.

Pero quitarle el hábito no es nada fácil, así que si alguien tiene alguna idea puede trasmitirla directamente al mismo zoo Taru Jurug, donde andan desesperados por conseguirlo. Imaginad la escenita: Tori está con el mono (el del tabaco) y pide a los visitantes un cigarrillo, pero ahora lo tiene más difícil, porque hay voluntarios que vigilan para impedir que le pasen ni media colilla, mientras otros le ofrecen alimentos y bebida para que desista. Lógicamente, el orangután no entiende que no le den su cigarrito, e insiste una y otra vez, sin querer saber nada de los tentadores cebos que le ofrecen. A todo esto, pide fumar de un modo muy gracioso, poniendo los dedos junto a la boca y haciendo como que fuma…

En vistas de que no olvida su dosis de nicotina, y de sus reacciones violentas son de espanto, el zoo ha pedido ayuda al Centro para la Protección del Orangután (COP, por sus siglas en inglés) para trasladar a Tori a una pequeña isla situada en el parque zoológico. El traslado será en agosto, y su pareja le acompañará. Los especialistas confían en que allí aislado, rodeado de grandes árboles con columpios de cuerda y vistas al zoológico, podrá olvidar su vicio. ¿Pero, y por qué no lo llevaron antes?