Hacer crecer algas con el aliento para luego comerlas
Parece un juego o una broma, pero lo cierto es que el imaginativo sistema funciona. Inspirado en una biotecnología de lo más futurista, se trata de una máscara ideada para fabricar nuestro propio alimento simplemente respirando. Así, los tubos captan el CO2 que se inhala al respirar y lo conducen a un pequeño depósito donde se cultivan algas gracias al CO2 (una de sus principales fuentes de alimentos) y a la luz que reciben del sol.

Tiene pinta de ser claustrofóbica, una auténtica pesadez, qué duda cabe, pero quizás esta loca idea permita llegar a soluciones que palíen la falta de agua y de alimentos suficientes para garantizar una seguridad alimentaria a nivel mundial. ¿Imaginas que en un futuro no lejano estuviéramos obligarnos a llevar una dieta vegetariana basada en inventos como éste?

Ópera de algas

El diseño es de Michael Burton y Michiko Nitta y, por lo pronto, utilizan su invento como reclamo de un espectáculo en el que una cantante de ópera alimenta algas con su voz para finalmente darlas a probar al público en el Victoria and Albert Museum de Londres. Según proponen, además, los tubos también podrían recubrir todo nuestro cuerpo para hacer la función de ropa al mismo tiempo que convertimos la luz en nutrientes ricos en energía gracias a nuestra respiración.

Hacer crecer algas con el aliento para luego comerlas
Por lo que parece, las variaciones en la voz de la soprano hacen que las algas sean más o menos dulces. Por lo tanto, quizás el invento sea un filón para vender algas producidas por tal o cuál cantante o personaje famoso o, por qué no, para degustar una canción en forma de algas, un libro de poesías, rapsodias o una novela leída en voz alta. Yo, por lo pronto, prefiero la lechuga y las zanahorias.