¿Alimentos contaminados? Saber lo que comemos
En el artículo de hoy os vamos a asesorar un poco sobre los alimentos que podemos encontrar hoy en día, cómo son tratados y en qué medida pueden afectarle las sustancias químicas que utilizan para su protección.

Parece ser que intentar una agricultura y una ganadería que primen sobre todo la salud de las personas, de los seres vivos y de la naturaleza ya no es un mito, pues los alimentos ecológicos están ganado terrenos incluso en plena crisis.

Consumir alimentos exclusivamente biológicos puede resultar algo costoso para el bolsillo, por ello conviene saber distinguir qué alimentos no ecológicos o convencionales tienen más riesgos para nuestra salud y cuáles no.

En los alimentos como la carne y la leche se acumulan los restos de hormonas, medicamentos y antibióticos, sumado a esto se halla el hecho de las lamentables condiciones de vida en las que vive el ganado.
Las fresas que se producen en invernaderos y se venden fuera de temporada están más contaminadas que las de temporada, además del inconveniente de que no se pueden pelar.

El melocotón y la nectarina son frutas con una piel muy delicada que recibe una dosis muy gran de los diferentes productos químicos (se han llegado a encontrar hasta 26 productos químicos diferentes). Las variedades más tempranas de esta fruta están más limpias que las veraniegas.

Con las manzanas y las peras no sirve con cepillarlas o pelarlas para eliminar por completo los agentes contaminantes.

Los pimientos que se producen en invernadero fuera de temporada son los más cargados de productos químicos. No es para nada raro que los análisis detecten niveles por encima de los legalmente permitidos.

¿Alimentos contaminados? Saber lo que comemos
Con las uvas no es suficiente lavarlas, pues no eso no elimina por completo algunos residuos que incluso penetran a través de la fina piel.

La lechuga, como crece a ras de suelo es muy vulnerable y para protegerla se utilizan plaguicidas muy potentes. Pasa algo similar con las zanahorias, pues limpiarlas o pelarlas no sirven de mucho, pues en su cultivo se emplean plaguicidas que estarán prohibidos a partir de 2012.

El apio, como carece de piel que proteja al alimento tampoco se puede limpiar eficazmente.

Alimentos convencionales de calidad
La cebolla es un alimento que está amenazado por muy pocas plagas y son muy resistentes, por lo que requieren escasos plaguicidas. Algo similar pasa con el aguacate, que gracias a su piel gruesa, su pulpa se ve protegida.
Con el maíz dulce y con la piña pasa algo similar que con el aguacate, pues son productos muy bien protegidos por su piel o su envoltorio natural.