Almacenar el dióxido de carbono bajo tierra
Los datos nos dicen que emitimos 26.000 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año directamente a la atmosfera. Los expertos dicen que el ritmo al que el hombre está dañando el medio ambiente es insostenible y el efecto invernadero nos va a matar dentro de unos años. Se necesita una solución rápida o efectiva antes de que sea demasiado tarde, pero por desgracia a las grandes refinerías, centrales térmicas, cementeras… les sale más caro ser verdes que contaminar. Concretamente, contaminar les cuesta dos céntimos de euro por kilovatio/hora, lo que aumentaría sus costes entre un 50 y un 70%.
Una de las soluciones podría ser capturar y almacenar el CO2 de forma que quede aislado durante millones de años. Se están estudiando medidas para implantar esta tecnología. La clave está en capturar el CO2 antes de que salga de las chimeneas industriales y separarlo del resto de residuos.

La Comisión Europea ha establecido que en 2015 tiene que haber al menos 12 centrales en Europa que entierren el dióxido de carbono.