Alquila una gallina
Es la genial idea de unos emprendedores que piensan que cualquier persona puede comer de manera más sana obteniendo huevos frescos en el patio trasero de su casa. Pero, ¿quién tiene tiempo y conocimientos para cuidar a una gallina durante años? La solución: alquilarla durante unos meses.

La idea es criar pollos en el patio trasero o en el jardín de casa. Los pollos crecerán más felices en tu patio que en las granjas industriales donde están hacinados. De hecho, muchos de estos pollos criados de manera industrial mueren antes de poder salir de la granja, antes de ser capaces de poner huevos (tardan entre 16 y 30 semanas).

Así, esta empresa llamada RentTheChicken.com y con sede en Pensilvania, Estados Unidos, proporciona lo necesario para criar a los pollos en esas primeras semanas. Ideal para los que creen que no tienen conocimientos suficientes para criarlos. Después, ya crecidos, en invierno, cuando hace frío en el exterior y se han convertido en gallinas que ponen huevos, se llevan a una granja.

La empresa sólo alquila los pollos durante los meses de más calor, de mayo a noviembre. En todo caso, se puede empezar en septiembre, si alguien quiere probar un par de meses cómo es la experiencia de criar un pollo.

El servicio estándar de alquiler, que cuesta 350 dólares, ofrece el alquiler de una temporada completa (desde mayo hasta noviembre), la entrega, instalación y recogida de todo lo necesario, dos gallinas ponedoras, un gallinero, un plato de comida y otro de agua, alimento para la duración del alquiler y una guía rápida para el cuidado de las gallinas.

Huevos frescos durante meses

Alquila una gallina
Los que acogen estos pollos, una vez que han crecido, obtendrán huevos frescos. Además, puede ser una manera efectiva de enseñar a los niños el respeto a los animales y el valor de la comida sana y natural. Durante el invierno o si alguno se pone enfermo, la empresa se ocupa de ellos. Es, en definitiva, una forma sin complicaciones para empezar a criar pollos. Claro que es bastante probable que alguno se enganche a la experiencia y acabe criando por su cuenta.

Un ejemplo más de que la tendencia, incluso en las ciudades, de tratar de producir la propia comida. Más barato, más sano, más ecológico.