Alternativas al molino de viento: turbinas submarinas o sin aspas
La energía eólica es una de las energías renovables con mejor presente y todo apunta a que también tendrá un brillante futuro. Los expertos aseguran que crecerá de forma exponencial en las próximas décadas, si bien la gran incógnita siguen siendo los nuevos diseños que tendrán los aerogeneradores.

De hecho, revolucionar la producción de energía eólica ha de pasar por nuevos diseños de turbinas que busquen una mayor eficiencia a gran y pequeña escala, y que sobre todo constituyan una alternativa real frente a las turbinas de viento convencionales.

¿Cómo será la evolución de las turbinas de viento actuales? Sea como fuere, flotantes, submarinas, suspendidas en el aire, con o sin aspas o de cualquier otro tipo, para desbancar a las actuales tendrán que mejorar eficiencia, durabilidad, reducir costes y minimizar el impacto ambiental.

Las turbinas submarinas

Las turbinas submarinas son una realidad y su implantación crece a pasos agigantados. Con ellas se aprovechan las corrientes marinas para generar electricidad. Scottish Power tiene en funcionamiento una granja submarina compuesta por turbinas de 30 metros ancladas al suelo marino en el norte de Escocia, mientras otras como la agencia japonesa New Energy and Industrial Technology Development Organization (NEDO) planea hacerlo en breve con aerogeneradores flotantes subacuáticos.

Alternativas al molino de viento: turbinas submarinas o sin aspas
IHI y Toshiba han creado unos dispositivos oceánicos subacuáticos flotantes, los Underwater Floating Type Ocean Current Turbine System. Consiste en un módulo flotante con dos hélices que aprovecharán los movimientos de las corrientes marinas. Se encuentra anclado al suelo marino y consta de una turbina y el cuerpo y un generador y transformador como elementos eléctricos.

Actualmente, se está a la espera de comprobar su funcionamiento en un entorno real. El proyecto finalizará en 2017 y de resultar podría acabar siendo una solución para alcanzar la autosuficiencia energética nipona sin tener que tirar de energía nuclear.

En estos proyectos las turbinas no aprovechan ni la energía undimotriz (la que proviene del oleaje) ni la de maremotriz, un tipo de energía marina que aprovecha el movimiento de las mareas. En ambos casos son las corrientes marinas las que accionan las turbinas, si bien existen otros ingenios que sacan partido al potencial de aquellas, lo que amplía todavía más las posibilidades de la eólica.

Las turbinas sin aspas

En términos comparativos, por lo general las turbinas sin aspas tienen como ventajas la ausencia de los inconvenientes que suelen tener los generadores con aspas, como aprovechar mejor la dirección del viento, funcionar de forma silenciosa y un menor impacto ambiental a nivel de fauna y de emisiones.

Podemos encontrar distintos tipos. Constantemente surgen nuevas tecnologías que intentan sustituir las tradicionales aspas por otras soluciones. El proyecto Vortex, de la empresa española Deutecno, propone un aerogenerador sin partes móviles, de aspecto similar a un cilindro, que se alzó con el primer premio de la categoría de Energía en el prestigioso premio internacional The South Summit 2014.

Alternativas al molino de viento: turbinas submarinas o sin aspas
La turbina está fabricada con materiales piezoeléctricos y fibra de vidrio o fibra de carbono y genera energía eléctrica por la deformación de aquellos producida por una vibración que induce el viento.

No es un modelo conocido, pues de hecho está en fase de prototipo y pendiente de lograr mejoras, pero de popularizarse podría hacer una gran diferencia en costes y cuidado ambiental. Al no tener aspas, por ejemplo, muchas aves podrían salvar sus vidas, y el desgaste también sería mucho menor. Además, según sus fabricantes, se podrían reducir en más de la mitad los costes de fabricación y un 80 por ciento su mantenimiento.

Las turbinas eólicas de eje vertical son otra alternativa ya en funcionamiento. Son de diseño helicoidal y suelen usarse para aprovechar al máximo la energía del viento en las cubiertas, desde los tejados de las casas o edificios hasta los de industrias, pongamos por caso. Por lo tanto, son muchas sus aplicaciones a menor escala.

Otro interesante ejemplo de turbina sin aspas lo encontramos en el Dutch Windwheel, el ambicioso proyecto arquitectónico que se levantará en el puerto de Róterdam, diseñada por el consorcio holandés Windwheel Corporation, DoepelStrijkers y Meysters.

Entre sus principales objetivos, se busca crear una versión moderna de los molinos de viento tradicionales, uno de los grandes símbolos de Holanda. Como parte de su estructura, el edificio albergará una colosal turbina de viento de características muy particulares.

Básicamente, será una turbina de viento inmóvil y, por lo tanto, también silenciosa, un requisito esencial para este proyecto, pues junto a ella hay decenas de edificios que, por otra parte, se abastecen de la energía que ésta produce. Es decir, su función será la de alimentar las necesidades eléctricas del edificio con la llamada energía eólica electrostática.

Alternativas al molino de viento: turbinas submarinas o sin aspas
Más allá de su originalidad, traemos a colación este proyecto porque se trata de un sistema eólico que carece de las tradicionales aspas. La energía eólica se obtiene mediante un sistema bautizado como Eelectric wind-energy convertor.

Detrás de la complicada nomenclatura hallamos un sistema de funcionamiento que sigue un princpio básico: en primer lugar se liberan pequeñísimas gotas de agua con carga positiva en un campo eléctrico. Entonces, el viento las lleva hacia la parte con carga positiva del dispositivo y se produce un cambio de polaridad, con el lógico resultado: se genera electricidad de forma silenciosa, sin aspas y, lógicamente, sin el ruido ni riesgos ambientales. Sin embargo, conseguir estos resultados a tan gran escala será todo un logro que, si bien se espera alcanzar, a día de hoy todavía supone un gran desafío.