Amazon deja de vender carne de ballena en Japón
En Amazon Japón se podía comprar carne de ballena. Hasta hace poco. La tienda a través de internet decidió eliminar este producto de su catálogo. O eso dijo. Días después del anuncio, aún existían en dicha web 147 productos de ballena. Algunas organizaciones acusaron entonces a Amazon de hipocresía y se creó una campaña a la que se sumaron más de 35.000 seguidores que exigieron a Amazon la prohibición total de la venta de productos de ballenas, delfines o marsopas en el país asiático.

Cada vez más gente está pidiendo que se respete el derecho de estos animales, en especial, las ballenas y los delfines. Los japoneses continúan cazando ballenas y la presión internacional cada vez es mayor. Que no se pueda comprar carne de ballena es un paso muy importante para erradicar de una vez por todas esta práctica que pone en peligro la especie.

En Japón, el consumo de carne de ballena ha disminuido de forma considerable. Quedan, en todo caso, una enorme cantidad de toneladas congeladas, que aún no han sido consumidas y que llegan a un precio de 2.000 yenes el kilo. Con todo, balleneras como Hakudai Ltd., continúa con sus campañas de caza de cetáceos en todo el mundo, cazando la ballena picuda de Baird y la ballena nariz de botella del Pacífico Norte, que se mueve de Alaska a Rusia. Precisamente éste fue el producto de más éxito en Amazon, seguido por la ballena Islandesa.

El Gobierno japonés, por su parte, ha invertido mucho dinero en la caza de cetáceos y quiere recuperar esa inversión. Sólo el año pasado, cuando la crisis nuclear de Fukushima estaba en su punto álgido, invirtieron 26 millones de dólares para reactivar la matanza de ballenas, una clara señal de que no iba a dejar de apoyar los intereses pesqueros.

El asesinato de cetáceos es casi una cuestión de estado en Japón. Y no sólo de ballenas. Cada año, en Taiji, 20.000 delfines mueren en la temporada de caza.