Amsterdam apuesta por la energía limpia
Amsterdam quiere convertirse en una de las ciudades más sostenibles y con mayor calidad de vida del mundo dentro de una década y para ello están tomando una serie de medidas sostenibles y ecológicas que no dejan duda alguna de que conseguirán su propósito.

En primer lugar cabe que comentemos la electricidad. La mayor parte de la electricidad en Amsterdam proviene de fuentes renovables, molinos de viento repartidos por la ciudad, sobre todo en el área del puerto y por otro lado la energía solar, que se subvenciona para poner estaciones a pequeña escala, ya sean placas fotovoltaicas, como para calentar agua.

La ciudad está rodeada por una gran ronda, la A10, por lo que los coches lo tienen cada vez más difícil para poder circular por el centro de la ciudad, ya que hay diversas medidas que tratan de reducir el tráfico desde la ronda hacia el centro de la ciudad.

Las bicicletas son el medio de transporte en el 57% de los desplazamientos internos de la ciudad, mientras que los coches sólo se utilizan para el 25% de los trayectos de menos de cinco kilómetros, por lo que queda muy claro el arraigo de este medio de transporte limpio en la ciudad, provocado también por las medidas disuasorias a los conductores.

La decisión de no circular por el centro de la ciudad fue tomada por los ciudadanos, sociedad que cuenta con una gran concienciación con la causa. A partir de ese momento se fueron creando medidas que desanimaban a los residentes a coger el coche, como, por ejemplo el establecimiento de toda la zona centro como zona azul, teniendo que pagar para aparcar y la reducción de estas plazas para crear más parking para bicicletas o transporte público.

Amsterdam apuesta por la energía limpia
Una alternativa para aparcar es hacerlo fuera de la A10, en los conocidos “Park and Ride”, que están perfectamente conectados con el centro de la ciudad a través de transporte público o mediante bicicletas de alquiler. Los usuarios ahorran dinero y tiempo ya que no se provocan atascos y no se tienen que molestar en buscar aparcamiento, con el ahorra de tiempo y dinero que ello conlleva.

Dentro de la ciudad las bicicletas tienen todas las facilidades, nuevos parkings, sistemas de registro, parecido a unas matrículas locales para evitar robos y una medida muy interesante que hace que las entradas de espectáculos sirvan como ticket de transporte o para abonar el parking de bicicletas.

Se ofrecen también pases de transporte gratuitos de tres meses para quienes devuelvan el carnet de conducir. Un ferry gratuito conecta el centro con la parte norte de la ciudad con una frecuencia de ocho trayecto por hora, sin duda una serie de medidas que con el paso de los años agradecerán, no sólo los habitantes de Amsterdam y sus alrededores, sino también su entorno.