Tela de araña para la electrónica del futuro
Los hilos de la tela de araña podrían revolucionar la electrónica en un futuro próximo. Según un nuevo descubrimiento, pulverizar nanotubos de carbono sobre estos hilos de seda los transforma en elementos útiles para la electrónica.

Hasta ahora se conocían las propiedades ventajosas que ofrecía la seda de araña, como su disponibilidad, su gran resistencia, su compatibilidad con el organismo por no resultar reactivo en aplicaciones médicas o, por ejemplo, su condición de biodegradable.

Sin embargo, pese a su idoneidad para la nanoelectrónica -concretamente para aplicaciones en el sector de los implantes y sensores-, este hilo de seda es un pésimo conductor de la electricidad. Un obstáculo que, afortunadamente, ahora también ha dejado de serlo gracias a este estudio publicado en la revista Nature Communications.

Nanotubos de carbono

Aprovechando la conductividad eléctrica de los nanotubos de carbono, los científicos participantes en este estudio internacional decidieron pulverizarlos en hilo de seda mojado, obteniendo unos hilos negros con propiedades mecánicas y eléctricas de gran eficiencia.

Tal y como explica la bioquímica, los hilos con los que las arañas construyen sus telas son hilos moleculares, es decir, una gran cantidad de moléculas de fibroína que interaccionan como si fuesen una cremallera. Un sistema que los dota de gran resistencia y elasticidad (mojadas aumentan su longitud y diámetro), pero que se queda en nada frente a la fuerza del hilo tratado, tres veces más resistente que el original.

Tela de araña para la electrónica del futuro
Entre otras aplicaciones prácticas, estos hilos que ya quisiera para sí el propio Spiderman servirían para fabricar electrodos que midieran la frecuencia cardíaca o en un sinfín de usos del sector de la nanoelectrónica.

Hacer cuerdas de violín tejidas con seda de araña o, por ejemplo, reemplazar tendones o ligamentos con ellas son otros usos curiosos de la tela de araña.