Apple no piensa en el medio ambiente y pierde la certificación ecológica
Tengo que reconocerme fan de Apple por lo extraordinarios que son cada uno de los productos que lanzan al mercado: innovación, diseño y funcionalidad que aportan a nuestras vidas. Incluso, durante un tiempo el ordenador estrella de la compañía de la manzana mordida, el MacBook Pro, con pantallas de 13, 15 y 17 pulgadas, se convirtió en una de las gamas de portátiles más respetuosas con el medio ambiente de la industria, puesto que se le otorgaron certificaciones medioambientales y de bajo consumo EPEAT Gold y Energy Star 5.0.

La empresa de Cupertino aceleró sus esfuerzos medioambientales siguiendo algunos consejos de sostenibilidad tecnológica publicados en los informes de Greenpeace. El propio Steve Jobs publicó una declaración de principios, asegurando que Apple estaba comprometida con el medio ambiente y el entorno natural. Pero las cosas han cambiado y no precisamente a mejor en ese sentido. Todo lo contrario.

Hace unas semanas se presentaban los nuevos MacBook Pro y MacBook Air, con novedades tales como el fin de Google Maps o el iOS 6. Buenas noticias para unos y malas para otros. Pero nosotros nos percatamos de un detalle importante: también dejó de usar el distintivo Electronic Product Environmental Assessment Tool (EPEAT) en su página web, cuya certificación garantiza que un producto electrónico se puede desmontar fácilmente y reciclar sin problemas.

Investigando hemos descubierto que el nuevo MacBook Pro con pantalla de retina se divide en once piezas, con baterías fijadas con pegamento y que son casi imposible de desmontar o reparar. Lo que es lo mismo: el material no puede ser reutilizado y con el paso del tiempo quedará acumulado como un desecho contaminante. De momento, Apple no ha dado explicaciones oficiales sobre dicho cambio en su política verde y ese no es el camino correcto.