Árboles brillantes con nanopartículas de oro
Las farolas consumen grandes cantidades de electricidad, muchas calles están sobre iluminadas. Esto podría cambiar si son reemplazadas por la fluorescencia procedente de las hojas de los árboles. Unos científicos han logrado implantar brillantes nanopartículas de oro dentro de las hojas de una planta. Se trata de diodos emisores de bio luz (LEDs biológicos) que absorben CO2 de la atmósfera durante las 24 horas del día.

Estas nanopartículas convierten un material absorbente de luz en emisor y al introducirlas en las plantas se consigue que brillen proyectando luz a su alrededor. Por lo tanto, los LEDs biológicos pueden servir para iluminar las calles o volver luminiscentes los laterales de las carreteras con el fin de mejorar la visibilidad en la conducción, evitando así posibles accidentes. Este sistema, además de ahorrar energía y evitar emisiones, absorbe dióxido de carbono porque la luminiscencia del bio-LED permite que el cloroplasto de la planta realice la fotosíntesis de forma constante.

La clorofila presente en las hojas es lo que da ese color verde característico, tiene la capacidad de absorber ciertas longitudes de onda de la luz. Sin embargo, bajo la exposición de luz violeta, la clorofila puede también producir su propia luz. Cuando se expone a la luz con longitudes de onda de 400 nanómetros, la clorofila se ilumina con color rojo.

La luz violeta es difícil de encontrar por eso lo han intentado con nanopartículas de oro, las cuales se pueden encontrar disueltas en aguas muy saladas y ácidas. Cuando las cortas longitudes de onda de la luz, invisibles para el ojo humano, entran en contacto con las nanopartículas de oro, se produce el resplandor violeta. Esa luz violeta alcanza las moléculas de clorofila, las activa y producen luz roja. Otra de las maravillas de la naturaleza que permitirá hacer mejorar en el alumbrado público de una forma mucho más sostenible y ecológica.