Arrecifes artificiales marinos
Los arrecifes artificiales marinos permiten contrarrestar la degradación de los ecosistemas marinos y recuperar especies en peligro de extinción. El sistema consiste en sumergir diversos objetos, como bloques de hormigón cúbicos, vigas de hierro en cruz o incluso barcos hundidos, para que se conviertan en un hogar para los seres vivos de la zona en peligro. Además, impiden el uso de las destructivas redes de los buques arrastreros. Por suerte, países de todo el mundo han introducido en sus aguas cientos de estas estructuras. En algunos casos, su uso tiene también una parte turística, ya que permite la práctica del buceo o del surf.

Es bien sabido que la pesca de arrastre es una de las principales causas de pérdida de biodiversidad submarina, es por eso que la colocación arrecifes en el fondo del mar impide la erosión de los suelos submarinos y por lo tanto, de los ecosistemas. Bastantes estudios han demostrado que los arrecifes artificiales favorecen después de unos pocos años la recuperación de la zona dañada, así como la pesca artesanal y sostenible.

Arrecifes artificiales marinos

España cuenta en la actualidad con 130 arrecifes artificiales repartidos por toda su costa.