Arroz contaminado en China
Se ha descubierto un nuevo caso de contaminación en alimentos. Si no cuidamos ni lo que comemos… Esta vez el alimento no del todo salubre es el arroz. Se ha descubierto que un 10% del arroz que se vende en los mercados de China, que es el mayor productor y consumidor mundial de este tipo de alimento, presenta excesivos niveles de cadmio. El cadmio es un metal pesado que puede ser perjudicial para la salud, según un estudio académico que ha mentado el diario oficial de aquel país, el China Daily.

La investigación, conducida por la Universidad de Agricultura de Nankín, analizó 91 tipos de arroz procedentes de mercados en seis regiones del país asiático en 2007. Sus conclusiones: que el 10% superaba los niveles de cadmio considerados seguros para el organismo humano. Parece que los cultivos se encuentran cerca de plantas químicas y el arroz es una de las plantas que absorbe con mayor facilidad la contaminación de los suelos. En ocasiones se puede encontrar en el estiércol y en los pesticidas.

Una excesiva cantidad de este metal pesado en el cuerpo humano puede producir que suba la presión arterial, fracturas óseas y dolores, según los autores del citado estudio, que ha sido dirigido por el profesor Pan Genxing. China produce 200 millones de toneladas de arroz cada año y sus habitantes están, evidentemente, muy preocupados por este asunto. Este grano siempre ha sido el alimento básico del país. Pero es algo más, es un símbolo de su cultura, de su historia.

No es el primer caso de contaminación de alimentos que ha ocurrido en China en los últimos años y los consumidores tienen una mayor desconfianza hacia el sector alimentario nacional. Según una encuesta elaborada por la Universidad de Tsinghua se determinó que el 70% de los ciudadanos chinos se siente “inseguro” ante los alimentos producidos en su propio país. En 2008, se produjo uno de los peores sucesos de este tipo: leche adulterada con melanina que produjo la muerte de seis niños, mientras que fueron afectados otros trescientos mil.

En este último caso, el del arroz, las autoridades chinas afirman que no es un problema nacional, ya que sólo afecta a algunas regiones del sur del país.