Asombrosas eco-pinturas en la arena de la playa
Este pintor no precisa estudio, lienzo, pinturas ni pincel al uso… Teniendo toda la arena del mundo para plasmar sus obras y un simple rastrillo… ¿Quién necesita nada más?

Se basta y se sobra con toneladas de imaginación para hacer un arte no invasivo, con huella de carbono cero, efímero y eterno a la vez, que se llevan el aire y el agua, en forma de las olas de la marea, de la fina lluvia y del temporal, de brisa marina o de vientos tempestuosos cuanto azotan la costa.

Se llama Andres Amador, es un joven artista que vive en San Francisco y, como atestiguan las fotografías, hace increíbles pinturas a la orilla del mar. “La arena es maravillosa. Cuando voy a la playa, todo está listo para mí, ya que ha sido alisado por el océano”, dice.

Cuando la marea se retira…

Podría decirse que a las olas les ha salido competencia. Ya no son ellas las únicas que se mueven, en un movimiento constante, que nunca termina. Los dinámicos dibujos de Amador, sus formas geométricas atrapan la mirada y le roban protagonismo al mar.

Asombrosas eco-pinturas en la arena de la playa
Estar en contacto con la Naturaleza es otro de los grandes alicientes. Llega a la playa temprano, alrededor de una hora antes de que la marea se retire y por lo general cuando hay luna llena. Dos horas más tarde, su obra estará acabada y ocupará varios miles de metros cuadrados.

En ese ambiente mágico comienza a crear, primero con la mente, haciendo algún boceto preliminar en ocasiones. Luego, con un palo de punta fina, hasta dibujar la estructura en la arena. Finalmente, es el turno del rastrillo, con el que va dando sombra a las diferentes áreas del diseño, con un resultado inesperado y espectacular.