Atascos en Ámsterdam… de bicicletas
El masivo uso de la bicicleta en Ámsterdam genera atascos. Al menos, mientras los ciclistas esperan pacientes a que se descongestione el tráfico de la ciudad, no emiten gases contaminantes a la atmósfera. Otro problema con el que se tienen que enfrentar los responsables políticos de la capital holandesa es la falta de espacio para aparcar las bicis.

¿Significa esto que habría que usar menos la bicicleta? Ni mucho menos. Sólo hay que acondicionar la ciudad al medio de transporte más sostenible (una ciudad que, por lo demás, seguramente sea la mejor preparada para moverse en bicicleta). El número de ciclistas en Ámsterdam ha aumentado un 40% en los últimos veinte años. En total, un 32% de los trayectos se hacen con este medio de transporte, mientras que un 22% se hace en coche.

Según datos del Gobierno de los Países Bajos, la ciudad tiene unas 880.000 bicicletas, cuando son 800.000 habitantes. Hay más bicicletas que personas. Supera en cuatro veces el número de coches. Definitivamente, Ámsterdam es el paraíso ciclista. Y lo quieren seguir siendo: se van a invertir 135 millones de euros en la mejora de las infraestructuras para ciclistas: van a crear 38.000 nuevos aparcamientos y se van a adaptar los de coches que no se usan. Según Eric Weibes, director del departamento de Transporte de Ámsterdam, invertir en impulsar el uso de la bicicleta genera más beneficio que invertir en cualquier otro tipo de transporte público.

20.000 nuevos aparcamientos para 2020

El objetivo es que, para 2020, haya 20.000 nuevos aparcamientos para alrededor de la Estación Central, el centro neurálgico del transporte público en Ámsterdam. Se reformarán los aparcamientos subterráneos y se construirá un nuevo aparcamiento para bicicletas bajo la plaza Beursplein.

Atascos en Ámsterdam… de bicicletas
Los ciudadanos eligen la bicicleta porque es el medio de transporte más rápido, superando al tranvía o al coche. Pero, ante el problema de estacionamiento de bicis, algunos ciudadanos prefieren moverse en scooter. Las autoridades quieren frenar esta tendencia: las motos también contaminan y son más peligrosas, sólo suponen un 3% del tráfico total, pero generan el 16% de los accidentes.