Aumenta el número de animales abandonados en verano
Algunas familias comienzan las vacaciones y abandonan a sus mascotas. No quieren cargar con ellas en sus días de descanso. Y parece que cada vez ocurre con más frecuencia en España, según datos de varios refugios de animales de diferentes provincias españolas, instalaciones que tienen un límite y, por tanto, no pueden acoger a tantos animales.

En Málaga, por ejemplo, la residencia de animales Paraíso de Alhaurín de la Torre (Málaga), dependiente de la Diputación Provincial, acoge unas trescientas mascotas, de las que el 80% son perros y, el 20%, gatos. La estadística del Servicio de Recogida de Animales de la Diputación cifra en 380 las capturas realizadas durante el mes de julio, una cifra cercana a las 392 que se efectuaron en el mismo período de 2011.

De todos los animales recogidos en Málaga, sólo 504 han encontrado un nuevo hogar. Esta actitud solidaria que este año está siendo menos frecuente: en julio de 2011 se produjeron 82 donaciones y el mes pasado solamente hubo 32 adopciones.

En otra región, Galicia, ocurre algo similar. En Vilagarcía de Arousa, según datos de la Axencia Galega de Emerxencias-112, los trabajadores y voluntarios atendieron, en lo que va de 2012, a 182 animales heridos, muertos o abandonados, una cifra que casi duplica a la del mismo periodo de 2011, cuando se rescataron de las calles y carreteras un total de 97 mascotas.

Otro ejemplo: Aragón. El Centro de Protección Animal municipal ha casi triplicado en julio de 2012 el número de animales acogidos respecto al mismo mes del año anterior. La crisis ha hecho que haya un número mayor de abandonos este año, aunque se ha compensado en parte por un mayor número de adoptantes. Actualmente, hay unos 140 ejemplares, entre perros y gatos. En cuanto a los perros, el año pasado se registró una entrada en julio de 66 perros, mientras que este año han sido 112.

¿Qué hacer si se encuentra un animal abandonado? En primer lugar, hay que asegurarse de que efectivamente haya sido abandonado por sus dueños, y que no se haya perdido por una negligencia o un despiste. Quizá los dueños lo estén buscando. Conviene, por tanto, trasladar al animal a una clínica veterinaria cercana, donde los veterinarios pueden comprobar si el perro lleva microchip para localizar a sus propietarios. La lectura de este pequeño dispositivo es gratuita.