Aves que usan plástico para sus nidos
Muchas veces, principalmente desde la filas de los grupos ecologistas, aunque también desde otros sectores, se habla de salvar el planeta. Pero, la verdad es que el planeta como tal no corre peligro. De un modo u otro, evolucionará y seguirá existiendo. Quizá no como lo conocemos ahora, pero seguirá ahí, del mismo modo que estaba antes de la llegada del ser humano. Los que, como esto siga así, no estaremos aquí, seremos nosotros, los seres humanos. Así que la expresión sería mucho más exacta si dijéramos: hay que salvarnos de nosotros mismos y nuestras barbaridades medioambientales.

El planeta es un sistema enorme y complejo que se corrige a sí mismo. Nosotros, el ser humano, podemos influir en este sistema, tanto para bien como para mal, pero sólo hasta cierto punto. El aire y el agua, a la larga, se recuperan. La tierra se renueva, si no se la infecta con productos químicos creados por el hombre. Dicho de un modo bastante crudo: si el planeta necesita que desaparezca el ser humano para continuar existiendo, de algún modo lo conseguirá.

El sistema que hace funcionar al planeta es de tal complejidad (o de tal sencillez, según se mire) que es capaz de incorporar lo que muchos creen que algo perjudicial: el plástico. (Esto no significa que no sea necesario continuar con la política recién empezada de no usar bolsas de plástico.)

Así, algunas especies han comenzado a utilizar el plástico en su propio provecho. Así funciona la evolución: se aprovecha lo que se tiene, se produce un proceso de adaptación al nuevo medio, aunque este nuevo medio sea, más que otra cosa, el basurero del ser humano.

Los milagros negros son un buen ejemplo de esto. Se trata de una especie de pájaro depredador que ha comenzado a incorporar a sus nidos pequeños trozos de plástico blanco. Algunos científicos creen que puede ser una forma de aviso para el resto de aves de que el ocupante de ese nido está preparado para luchar si fuera necesario.

Esta especie vive en Europa y en Asia. En España, hay poblaciones en el Parque Nacional de Doñana. Fabrizio Sergio, investigador del Departamento de Biología de la Conservación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Sevilla, es el responsable de este descubrimiento. Se da la circunstancia de que las piezas de plástico blanco las colocan justo antes de que la hembra ponga sus huevos, por lo que el investigador piensa que es una forma de señal de aviso.

Durante décadas de observación en Doñana, Sergio ha comprobado que casi el 80% de los nidos de milanos negros incluyen esta peculiar decoración y que la adoptan unos veinte días antes de la puesta de huevos.