Bacterias que producen biocombustibles
La ciencia está trabajando con ahínco para obtener energía de las bacterias, y los proyectos más exitosos lo consiguen utilizando la energía solar y la ingeniería genética. El objetivo no es otro que conseguir energía menos cara para el bolsillo y el medio ambiente y, rizando el rizo, además lograr que estos microorganismos absorban gases de efecto invernadero.

Algunso inventos cuentan con más credibilidad que otros, pero todos ellos nos permiten mantener viva la esperanza en un mundo mejor, menos dependiente de las energías fósiles. Mientras avanzan las investigaciones y, con suerte, comienzan a producirse a gran escala dentro de unos años, podemos ir siguiendo sus avances.

Superbacteria que convierte el CO2 en combustible

Científicos de la Universidad de Harvard ha creado un sistema que produce combustibles líquidos a partir de la energía solar, concretamente dividiendo las moléculas de agua y aprovechando la actividad de las bacterias que inhalan CO2 y se alimentan de hidrógeno.

Gracias a ello es posible convertir la energía solar en biomasa con una eficiencia del 5 por ciento, multiplicando por diez la productividad que alcanzan las plantas de crecimiento más rápido. Un rendimiento inédito, que resulta sorprendente y muy prometedor.

Bacterias que producen biocombustibles
El líder de la investigación, Daniel Nocera, ha diseñado esta superbacteria tras inventar hace un lustro una revolucionaria hoja artificial que utilizaba la energía del sol para obtener hidrógeno del agua. Luego, éste servía a una una bacteria modificada genéticamente para convertir el CO2, principal gas responsable del cambio climático, en un alcohol del que luego era fácil obtener biocombustible. Ya en este invento la energía solar ayudaba a transformar el CO2 en combustible líquido, y ahora sorprende al mundo con una bacteria que convierte la luz solar de un modo tan eficiente.

Aunque los resultados de su estudio todavía no se han publicado (lo harán en breve en la revista Science), el mismo Nocera ha anunciado sus avances en una conferencia en el Instituto de Política de Energía de Chicago, Estados Unidos.

Las aplicaciones prácticas son potenciamlente ilimitadas, explica el experto. Sobre todo, porque el producto final obtenido del alcohol pueden utilizarse directamente, sin necesidad de procedimientos adicionales.

“En este momento estamos haciendo isopropanol, isobutanol e isopentanol, -dijo durante su intervención-, todos ellos alcoholes que provienen de hidrógeno obtenido a partir de agua dividida, y de la inhalación de CO2 que realiza la bacteria”.

Bacterias que producen biocombustibles
Aunque las bacterias absorben CO2 del aire, el sistema no puede considerarse una solución para combatir el calentamiento global, advierte. La solución al exceso de emisiones está en el uso de energías renovables, y ésta puede considerarse una fuente de energía verde, pero no un sumidero de carbono. Por lo tanto, de forma indirecta sí contribuiría a mantener a raya las emisiones de gases de efecto invernadero.

Cianobacterias que producen energía líquida

Joule Unlimited, una compañía estadounidense que produce energías verdes a partir de tecnologías innovadoras, ubicada en Bedford, Massachusetts, afirma haber diseñado microbios que requieren sólo la luz solar y el CO2 para producir hidrocarburos como etanol o diesel.

Bacterias que producen biocombustibles
La compañía ha obtenido una patente para una versión modificada genéticamente de las cianobacterias, cuya peculiaridad no es otra que convertir el CO2, el agua contaminada y la luz solar en un hidrocarburo líquido.

También en esta ocasión se consigue biocombustible a partir de la energía solar. Mediante la mezcla de cianobacterias y enzimas se logra la producción de hidrocarburos en una sola etapa, convertiendo la luz capturada en “energía líquida”, ya sea en forma de etanol o diésel.

Si bien hay un gran escepticismo sobre esta tecnología de vanguardia, sobre todo porque todavía tiene que demostrar el rendimiento de su propuesta a gran escala, desde Joule Unlimited no dudan en afirmar que están a un aso de “revolucionar la industria más grande del mundo, que es la del petróleo y el gas”.

Bacterias que producen biocombustibles
Según el presidente ejecutivo, Bill Sims Joule, si están en lo cierto “no hay ninguna razón por la que esta tecnología no pueda cambiar el mundo”. Y, sea como fuere, no cabe duda de que desde un enfoque utópico no tiene precio como apuesta por la “independencia energética” de todo el mundo, así como por un planeta más verde.

Otros proyectos

Existen otros muchos proyectos que han conseguido el éxito con el binomio microbio energía. Por ejemplo, los microbios pueden ser entrenados para generar isobutanol, un combustible que puede sustituir a la gasolina. En la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), por ejemplo, han realizado modificaciones genéticas en microbios capaces de digerir la celulosa para la producción de isobutanol.

El isobutanol puede tanto mezclarse con gasolina para usarse en los motores de cualquier automóvil propulsado por esa fuente de energía, como sustituirse. Como ventaja, además de su bajo coste, podemos señalar el hecho de que prescindimos de materias primas que sirven de alimento, con lo que supone un plus a la hora de garantizar la seguridad alimentaria.

Bacterias que producen biocombustibles
La empresa Terrabon emplea el sistema MixAlco para aprovechar los residuos y convertirlos en energía. Según explican en su página web, obtienen biomasa a través de productos químicos valiosos que se pueden procesar en forma de biocombustibles.

El secreto no es otro, explican, que una combinación patentada de microbios no modificados que digieren residuos que se encuentran en hábitats naturales muy diversos, como las tinas de fermentación del ganado, el intestino de las termitas o los pantanos que producen metano. Además, afirman que pueden producir energía a partir de otros residuos como biomasa forestal o residuos agrícolas no comestibles.