Bacterias que ayudan a producir bioplásticos
En un futuro no muy lejano quizá el único plástico que se use sea el elaborado con productos naturales. Los llamados bioplásticos tienen muchas ventajas: se reduce el coste energético en la elaboración, supone un menor impacto medioambiental y se disminuye el uso de disolventes contaminantes durante el proceso de purificación del producto. El bioplástico es el futuro y en esta carrera tecnológica España está alcanzando los primeros puestos.

Un nuevo sistema desarrollado por científicos del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) está basado en bacterias capaces de autodestruirse y liberar la sustancia con la que elaborar el bioplástico, que se encuentra en su interior. Por tanto, esta nueva generación de bioplásticos se podrán modificar en su estructura química después de ser producidos por las bacterias.

La investigación se está llevando a cabo en el marco del Proyecto Consolider Ingenio 2010. Sus responsables consideran que este nuevo sistema de producción de bioplásticos mediante bacterias podría reducir hasta en un 30% el coste de producción a escala industrial.

La investigación ha durado varios meses y ha acabado con éxito, tras generar una cepa recombinante de la bacteria Pseudomonas putida, que puede autodestruirse y liberar de forma controlada el bioplástico acumulado en su interior. Lo importante de este descubrimiento es que facilita el proceso de purificación del material a escala industrial y, por tanto, abarata el coste de producción. Pero, además, también se puede reducir el uso de grandes cantidades de disolventes orgánicos contaminantes, cócteles enzimáticos o detergentes. En definitiva, más barato y con mucho menor impacto ambiental

La investigación ya ha generado una patente para la empresa española Biopolis, especializada en biotecnología microbiana. Además, dentro del mismo proyecto de investigación científica, el grupo de la doctora Prieto está generando bioplásticos de segunda generación, que pueden ser modificados en su estructura química después de ser producidos por las bacterias. Con ello se puede conseguir que el bioplástico adquiera las propiedades necesarias para generar diferentes colores o trabajar la elasticidad y la resistencia.

Con la implantación de procesos que permitan producir materiales plásticos generados a partir de residuos de origen agrícola, industrial o urbano, se reducirá la dependencia del petróleo por parte de la industria de los plásticos, provocando una disminución de los residuos sólidos y una reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).