Bahamas protege a los tiburones
Bahamas ha promulgado una nueva ley que prohíbe la pesca, la venta, la importación y la exportación de productos de tiburón. Esta medida convierte los 630.000 kilómetros cuadrados de aguas territoriales del país caribeño en un santuario para este tipo de animales.

La ley supone una protección permanente de más de cuarenta especies de tiburones en aguas bahameñas. Desde el programa europeo para la conservación de especies del mar Pew Environment Group ya han aplaudido la medida. En Honduras, Maldivas y Palau también se han creado recientemente santuarios de tiburón.

Grupos ecologistas afirman que unos 73 millones de tiburones mueren cada año en todo el mundo, muchos de ellos sólo por sus aletas, que se usan como ingrediente básico en una tradicional sopa china.

La pesca de tiburones ya estaba prohibida en las islas Bahamas desde 1993, pero no de forma tajante: la prohibición se refería a la pesca con palangre, pero era legal si se usaban otros métodos no tan dañinos para el medio ambiente en general y para la biodiversidad marina. Desde ahora, está totalmente prohibido, no sólo pescar tiburones, sino también comerciar con su carne y cualquier parte de su cuerpo.

Bahamas recibe cada año miles de turistas que, en muchos casos, van con el reclamo de ver, mientras bucean, a estos espectaculares animales en su hábitat natural. Podrán seguir disfrutando de ellos, pero sin pescarlos. La medida tomada es un gran paso adelante en la lucha contra la extinción de los tiburones y la conservación del ecosistema donde viven.

Eric Carey, director ejecutivo de The Bahamas National Trust, explicó que en el país no existían leyes específicas para estos peces y consideró que la nueva prohibición asegura que los tiburones puedan continuar creciendo por generaciones en aguas de Bahamas, que seguirá siendo uno de los mejores países para ver a los escualos en todo su esplendor.