El Banco Europeo de Inversiones no quiere ayudas al carbón
El Banco Europeo de Inversiones (BEI), institución que financia proyectos de la Unión Europea, señala en un informe que las ayudas a las centrales que funcionan con carbón deben acabar. El BEI es el mecanismo financiero principal de la UE. EL objetivo es reducir la contaminación y cumplir con la disminución de gases de efecto invernadero y la lucha contra el cambio climático.

El BEI va a seguir una nueva política en la que no dará financiación a las plantas térmicas que emitan más de 550 gramos de dióxido de carbono por kilovatio-hora (gCO2/kW). La solución para estas plantas es combinar el carbón con otro tipo de energía que suponga menos emisiones contaminantes, como la biomasa.

Indirectamente, la medida podría beneficiar a las fuentes de energía limpias y renovables, aunque siempre dependerá de las leyes nacionales. Por ejemplo, en España, con el nuevo decreto que encarece la generación de energía para autoconsumo, las energías sucias seguirán siendo las más rentables.

Las inversiones en energía que apoya la política de la Unión Europea son una respuesta a los retos a los que actualmente se enfrenta el sector de la energía, según ha declarado Mihai Tanasescu, vicepresidente responsable de los préstamos de proyectos energéticos. En un futuro, los préstamos del banco europeo podrían darse sólo a empresas e instituciones con una política climática responsable que ayude a mitigar el cambio climático e impulse la creación de puestos de trabajo.

Contaminar no será rentable en Europa

El Banco Europeo de Inversiones no quiere ayudas al carbón
Otras instituciones financieras multinacionales, como el Banco Mundial, también siguen el mismo camino: financiar las centrales eléctricas de carbón sólo en circunstancias excepcionales.

Desde 2007, el BEI ha prestado alrededor de 11.000 millones de euros para que las centrales térmicas quemen toneladas de combustibles fósiles y contaminen el ambiente. Esta nueva política hará que contaminar no sea rentable. Lo sorprendente que que los banqueros van por delante de los políticos en la lucha contra el cambio climático. Y eso dice muy poco de los políticos.