BASF no cultivará patatas transgénicas en Europa
La multinacional química alemana BASF ha anunciado que abandonará el mercado europeo de semillas transgénicas. Toma esta decisión, además, reconociendo la falta de aceptación en muchos lugares de Europa por parte de la mayoría de consumidores, agricultores y políticos. En definitiva, BASF va a retirar la patata transgénica denominada Amflora, que fue aprobada hace tan sólo dos años, de la que se han cultivado apenas unas decenas de hectáreas y que, tras múltiples escándalos de contaminación, ha supuesto un gran fracaso para el sector de los transgénicos.

La decisión de BASF, por otra parte, se produce después de intensos años de presión por parte de la multinacional para introducir sus cultivos transgénicos en Europa. La patata transgénica Amflora fue el primer cultivo aprobado en la Unión Europea tras doce años. Fue, así mismo, una de las primeras y polémicas apuestas del Comisario de Salud y Consumo John Dalli.

Grupos ecologistas consideran la decisión de BASF como un aviso para otras empresas del sector como Monsanto, Syngenta o Bayer, compañías que siguen presionando para introducir cultivos transgénicos en Europa. Se ha demostrado, al menos en el ejemplo de BASF, que no es posible forzar la voluntad de los consumidores y de la gran mayoría de agricultores, por mucho poder económico y por muchas relaciones políticas que se tengan y, además, ni siquiera es rentable económicamente.

Las tácticas de la industria de los transgénicos para la introducción de sus productos en Europa son cada vez más conocidas. Se han producido, así mismo, protestas formales de Gobiernos regionales, como el de Azores, por la injerencia de la embajada estadounidense por su reciente decisión de prohibir estos cultivos. Por otra parte, los cables de Wikileaks pusieron de manifiesto las presiones de la industria y la embajada de Estados Unidos al Gobierno de España y que confirmaron por qué dicho país es el único de la Unión Europea que cultiva transgénicos a gran escala.

Desde la organización Ecologistas en Acción se anima al resto de la industria de los transgénicos a seguir el ejemplo de BASF y reconocer que el futuro de la agricultura y alimentación en Europa pasa por un modelo social y sostenible.