Beneficios del temporal
No todo son malas noticias después de un temporal en un país tan seco como España. A pesar de las riadas e inundaciones producidas en el sur del país, las lluvias son bienvenidas. Aumentan la cantidad de agua que contienen los embalses y limpian la atmósfera.

Después de las semanas de temporal de lluvia, frío y nieve que se produjo hace unas semanas, los embalses españoles aumentaron su volumen en 820 hectómetros cúbicos, lo que supone un incremento del 1,5% respecto a una semana antes. De este modo, la reserva hidráulica alcanza el 72,4% de su capacidad total, es decir, que acumula 37.987 hectómetros cúbicos, según datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

Siendo más precisos, la cuenca del Guadalquivir ha ganado 589 hectómetros cúbicos mientras que la cuenca del Ebro ha perdido 17 hectómetros cúbicos de agua embalsada. La precipitación máxima se registró en Santander, con 90,1 litros por metro cuadrado.

Un análisis más detallado de las zonas revela los siguientes datos: la reserva se encuentra al 68% en Galicia Costa; al 65,3% en Miño-sil; al 68,7% en Cantábrico; al 76,2% en las cuencas internas del País Vasco; al 65,7% en la cuenca del Duero y al 57,4%e en la cuenca del Tajo. Además, la cuenca del Guadiana (Castilla-La Mancha y Extremadura) está al 78,7%; la cuenca atlántica andaluza, al 80,3%; al 83,3% la del Guadalquivir; al 67%, la cuenca mediterránea andaluza; al 57,4%, la del Segura; al 49% el Júcar; al 66,1% el Ebro y al 80% las cuencas internas en Cataluña.

Hay que recordar que hace pocos años, en 1995, España sufrió una de las peores sequías de la historia del país. Es un fenómeno cíclico y que aún se discute si realmente guarda relación con el fenómeno global de cambio climático. En todo caso, hay que aprovechar estos años para almacenar agua, no malgastarla y no olvidar que, quizá en pocos años, el país se encuentre de nuevo en un periodo seco.