Beneficios y ventajas de practicar senderismo
Dar largos paseos al aire libre es una práctica deportiva o, si se quiere, un sano modo de hacer ejercicio físico y estirar las piernas con innumerables aspectos positivos.

No hay que ser un lince para darse cuenta de que el senderismo permite escapar de los inconvenientes de la ciudad, de la vida moderna, en suma. Sin duda, practicarlo nos ayuda a mejorar nuestra salud y optimismo gracias a la influencia benéfica que proporciona estar cerca de la naturaleza de forma activa.

Son numerosos los estudios que subrayan este bienestar único que sentimos cuando nos encontramos en comunión con la naturaleza, empleando una expresión que puede sonar cursi, pero que define a la perfección esa sensación de plenitud, relajación y estimulación tonificantes que nos regala un entorno verde.

Salud y optimismo

Sin ir más lejos, ese bienestar se traduce en beneficios saludables que van desde la prevención de enfermedades cardíacas o cánceres, pongamos por caso, hasta el refuerzo de las defensas del organismo, preservando su buen estado general.

Además de mover las piernas, la actividad física que conlleva interactuar con la naturaleza ayuda a quemar calorías y, por lo tanto, a mantener un movimiento constante sin agotarnos, pues en el senderismo bien entendido cada uno marca su ritmo y sus límites. Eso sí, forzando un poquito nuestra capacidad con recorridos que incluyan algunas subidas conseguiremos quemar más calorías sin grandes esfuerzos.

Aunque no deseemos bajar de peso, el senderismo nos brinda un modo sencillo para ponernos en forma, si bien podemos ir aumentando la dificultad en distancias y tipos de rutas conforme vayamos mejorando nuestro estado físico.

No podemos dejar de mencionar el relax que transmite el contacto con la naturaleza. Es un auténtico bálsamo para el alma dejarse contagiar por la maravilla que supone en sí misma la naturaleza, un gran espectáculo tanto si la observamos al detalle o en su vertiente paisajística.

Beneficios y ventajas de practicar senderismo
Con respecto a otros deportes, sus ventajas sociales son importantes por practicarse en familia, amigos o compañeros con los que compartir sensaciones o, simplemente, una bonita jornada de senderismo. Igualmente, por supuesto, puede practicarse en solitario, algo que también tiene su encanto.

Otros de sus puntos positivos son no precisar de indumentarias ni equipos caros ni resultar monótono. Muy al contrario, bastan unas buenas zapatillas, una cantimplora, un bastón, un teléfono móvil por si hay que pedir ayuda y una mochila para lanzarse a la aventura.