Bicicletas fabricadas con botellas de plástico

La bicicleta es el medio de transporte más ecológico. Es cómodo y limpio y a menudo hemos hablado de las numerosas ventajas que entraña. Sin embargo, su fabricación no lo es tanto al utilizar procesos que dañan el medio ambiente, servirse de materiales químicos o minerales como el hierro. La buena noticia, es que ya existen empresas y firmas que las fabrican a partir de materiales reciclados: por ejemplo botellas de plástico.

La bicicleta más sostenible del mundo

Entre todas estas empresas, destacamos la productora de que ha sido calificada como “la bicicleta más ecológica del mundo” y constituye toda una revolución en los últimos tiempos, por lo positivo de su idea. Son las bicicletas Muzzicycles, que nacen de una fábrica establecida en Brasil, que hicieron un hueco recientemente en el ámbito de la sostenibilidad con los cuadros de sus bicicletas hechos a base de botellas de plástico. Cada uno de estos aparatos está fabricado a partir más de 200 botellas PET recicladas.

Bicicletas fabricadas con botellas de plástico

Su proceso ecológico de fabricación

Lo que ha propuesto su inventor, el artista uruguayo Juan Carlos Calabrese Muzzi, de ahí el nombre del producto, es rescatar el PET reciclado de muchas botellas de plástico para crear un nuevo material, idóneo para fabricar cuadros de bicicletas. Para ello, se trocean estas botellas, después se trituran y finalmente se endurecen para obtener la pasta que hará que la fabricación de bicicletas sea un proceso mucho más sostenible. Además, elimina el proceso de soldadura, lo que hace que la producción sea más económica y estas bicicletas, algún día, cuesten más baratas al consumidor.

Las bicicletas también reducen la huella de carbono, evitando usar minerales como el hierro. Otra de sus ventajas en su fabricación es que no necesitan pintura, ya que el color se consigue inyectándolo en el mismo plástico, eliminando la pintura posterior.

Ventajas para el comprador

Es uno de los grandes eco-inventos de los últimos años. Además, las bicicletas de Muzzi tienen grandes ventajas para la persona que las posee: no se oxidan, al estar hechas de plástico; pesan menos, lo que permite al conductor poder portarlas más fácilmente; las botellas se recolectan a través de ONG, por lo que, además de sostenibles, tienen un objetivo solidario y, además, son más resistentes a los golpes.

Están pensadas para su uso urbano, pues su diseño es aerodinámico y moderno, pero además resultan muy prácticas para el día a día.

Además, estas bicicletas se venden con un aspecto desenfadado y moderno que ya ha logrado captar la atención de muchos. Este es un ejemplo de Muzzicycle:

Bicicletas fabricadas con botellas de plástico

Se publicitan bajo el eslogan de “una bicicleta urbana ecológicamente correcta”, y ya son muchos los consumidores que visitan su página web y preguntan cómo pueden obtener una de ellas.

Ahorro en petróleo y dióxido de carbono

En la construcción de estas bicicletas, según los datos aportados por la propia empresa, se tiene el objetivo de ahorrar un millón de kilogramos de petróleo al medio ambiente y economizar 6 millones de CO2 por eliminar el proceso de incinerado. Actualmente, ya se han construido con este método 130.000 cuadros de bicicletas.

Desde esta empresa, se trabaja actualmente en mejoras que hagan estos aparatos aún más ecológicos, ya que el sillín, los frenos, las ruedas y otros componentes aún constituyen un daño para el medio ambiente en su fabricación, aunque el cuadro sea totalmente sostenible en comparación a los cuadros tradicionales de acero.

Bicicletas fabricadas con botellas de plástico

Las principales ventajas, a largo plazo, de la comercialización de este proyecto son: lograr minimizar los efectos en el medio ambiente por la fabricación de bicicletas, impulsar así al reciclaje de las botellas hechas con PET y, si consiguen que se vendan mucho más baratas, también fomentará la compra y el uso de la bicicleta, una forma muy sostenible de transporte.

Sólo a través de su página Web

De momento, las Muzzicycles solo pueden adquirirse a través de internet. Una sin cambios cuesta unos 330 dólares (290 euros) y si queremos una más sofisticada, con muchas marchas y más alternativas, estaríamos hablando de unos 1.110 dólares (mil euros) Actualmente, la fábrica brasileña puede producir unas 15.000 bicicletas al mes, pero se está intentando que la fabricación pueda llegar pronto hasta las 60.000 bicicletas ecológicas.

Bicicletas fabricadas con botellas de plástico

El artista uruguayo creador trabajó durante doce años en este proyecto, invirtiendo en él su propio dinero (más de 3 millones de dólares) y, por fin, ha logrado que se comercializaran. Juan Muzzi asegura disponer de la patente del primer cuadro de plástico reciclado en el mundo. También asegura que sus bicicletas son más resistentes, flexibles y de menor coste.

El producto se hizo popular tras presentaciones a ferias y especialmente desde que el artista donara 220 bicicletas a jóvenes con problemas, que ya disfrutan de sus máquinas ecológicas.

A pesar del bajo coste de fabricación, el producto aún resulta caro por haber sólo una fábrica en Brasil. El objetivo es obtener subvenciones y llevar a cabo programas para que este coste se abarate y las bicicletas puedan llegar a la mayoría de los países, minimizando los costes de transporte. El inventor también asegura que habrá un descuento en el precio final si el comprador aporta sus botellas recicladas. Una bonita iniciativa que, si bien aún no tiene efectos inmediatos, podría llegar a ser toda una revolución en el mundo de la ecología.