Bicicletas sin frenos proliferan en Bangkok
En Bangkok, la capital de Tailandia, las calles suelen estar atestadas de gente y coches. En parte por la propia población que vive en la ciudad y en parte por los turistas que la visitan. En este caos, cada es más común ver ciclistas con un tipo muy especial de bicicleta, pintada con llamativos colores y sin marchas, sin piñones.

La ventaja de este tipo de bicicletas es que, al ser reducidas a lo mínimo (manillar, ruedas, cuadro y sillín), es más difícil que se estropeen. Y de que las roben. Ni siquiera tienen frenos. Este modelo se ha convertido en la última moda en Bangkok, aunque muchos peatones se sienten inseguros.

La moda, como no podía ser de otra forma, la comenzaron artistas y diseñadores famosos, que llevaron algunos modelos procedentes de Hong Kong y Japón. Pero esta forma de moverse por la ciudad (y de diversión, en algún caso) ha ido contagiándose entre los ciudadanos y, en la actualidad, más de trescientos aficionados a esta modalidad de ciclismo circulan por la capital tailandesa.

No es sólo un modo de desplazarse por la ciudad. También hay unas decenas de asociaciones que recorren la ciudad y se citan para intercambiar piezas de sus exclusivos ejemplares y practicar nuevas piruetas. Este tipo de bicicleta se conoce popularmente con el nombre de “fixed”.

Los que más atraídos se sienten por este tipo de bicis son los jóvenes de clase acomodada que tienen profesiones liberales. Son fotógrafos, diseñadores, arquitectos o artistas que invierten tiempo y dinero en una actividad que para muchos resulta demasiado cara. Porque son elegantes, sí, pero pueden costar unos 450 euros, cuando una bicicleta convencional cuesta poco más de 100 euros. Además, al carecer de frenos, para detenerse hay que bloquear la rueda trasera con el pie, lo que hace derrapar y, en las bulliciosas calles de Bangkok, no dejan de ser u peligro para ciclistas y viandantes.

Pero no deja de ser una forma de protesta. En una ciudad tan contaminada como Bagkok, no a todas horas se pueden practicar deportes como montar en bici: a ciertas horas del día, entre el calor, la humedad y la contaminación, el deporte al aire libre en la ciudad se convierte en un riesgo para la salud.