Bill Gates premia los retretes más ecológicos
Bill Gates, el hombre que sacó oro puro de la computación, el filántropo con conciencia ambiental que un día quiso detener huracanes, está repartiendo premios a las tazas de váter más eficientes de entre las presentadas en el concurso que él mismo convocó para mejorar el planeta.

Obvio, la íntima y universal acción de hacer nuestras más imperiosas necesidades contamina lo suyo y, por ende, también supone un reto tecnológico minimizar esta polución y despilfarro de agua. Precisamente, ha sido en Bill Gates donde esta rama de la tecnología ha encontrado a un generoso y entusiasta mecenas, a la postre creador de la feria Reinventando el inodoro, que ahora reparte sus premios entre los mejores proyectos presentados.

Bill Gates premia los retretes más ecológicos
Durante la celebración de la feria, Seattle, ciudad que la acoge, se ha convertido en un lugar de reflexión acerca de la importancia de encontrar modelos alternativos a los diseños actuales, que son imposibles de usar allí done no llega el agua potable ni existe una infraestructura para tratar los desechos. ¿Qué hacer? A esta pregunta responden los distintos váteres propuestos en la feria, más de 200, que permiten minimizar la utilización de agua y, por si ello fuera poco, también aprovechar los desperdicios como fuente de energía.

Bill Gates premia los retretes más ecológicos
Todos ellos son modelos tan eficaces como los convencionales váteres, es decir, haces tus cosas, tiras de la cadena y listo, pero, a diferencia de éstos, estos váteres del futuro son mucho más eficientes. El primer premio, del que puedes ver el vídeo, ha sido para un inodoro fabricado por el Instituto de Tecnología de California que funciona con energía solar y tiene un sistema de tratamiento de aguas residuales capaz de generar tanto hidrógeno como electricidad.

El segundo puesto le ha correspondido al inodoro más eficiente fue para el modelo presentado por la Universidad Loughborough, que extrae agua y convierte los desperdicios en carbón vegetal y minerales. Esto es lo que se llama hacer luz de la oscuridad o, como diría alguien bastante más prosaico, sacar puro oro de la mierda pura, con perdón.