Bill Gates quiere desarrollar un reactor nuclear menos contaminante
Bill Gates sigue invirtiendo ingentes sumas de dinero por mejorar el planeta y ayudar al prójimo, pero su conciencia ambiental parece haber hecho aguas con su nuevo proyecto, que no es otro que apostar por el futuro de las plantas nucleares. Eso sí, pretende que contaminen mucho menos, y podría conseguirlo si prospera su reciente compromiso con Corea del Sur para desarrollar un reactor nuclear revolucionario.

Fueron sonadas sus iniciativas filantrópicas para detener los huracanes, repartir vacunas para salvar la vida de millones de niños en el mundo o su reciente concurso para elegir las tazas del váter más eficientes. Ahora, sin embargo, parece querer luchar mejorando al enemigo, en este caso reduciendo el nefasto impacto ambiental de la radioactividad nuclear.

Para conseguir su objetivo, el multimillonario fundador de Microsoft y el país asiático se han asociado con el fin de desarrollar un reactor nuclear capaz de crear menos residuos radioactivos que los actuales. Concretamente, Gates se ha reunido esta semana en Seattle con el jefe de la Sociedad Nuclear de Corea, Chang Heung-Pronto, acordando colaborar en la creación de un reactor rápido refrigerado por sodio, que será fabricado según la última tecnología nuclear.

De todos modos, su filantropía es muy dudosa, al menos en este caso. Recordemos que Gates invirtió 35 millones de dólares en TerraPower, una compañía de energía nuclear encargada de hacer reactores nucleares más pequeños, económicos y seguros. Desde entonces, además, anduvo buscando socios inversores, así como un país donde hacer su proyecto, y Corea ha respondido al llamamiento ofreciendo su territorio para acoger el peligroso experimento.

Por lo visto, la ingeniería en todas sus vertientes es lo suyo, sea o no compatible con los principios más básicos de los grupos ecologistas o ambientalistas. Tampoco olvidemos que Gates se declara personalmente interesado en las energías limpias, si bien dice que no invertirá en ellas, y al tiempo quiere solucionar el hambre en el mundo a golpe de biotecnología, es decir, de alimentos transgénicos y del uso de fertilizantes químicos. Un tipo extraño, éste.