Biocombustibles de hongos
Los hongos podrían servir para producir nuevos biocombustibles a gran escala. El principal candidato es un hongo hallado en la selva tropical patagónica, en el interior de unos árboles conocidos como ulmos. Algunos científicos han descubierto que muchos organismos vivos son capaces de generar hidrocarburos, incluso determinados hongos son capaces de producir en forma de vapor hasta 55 compuestos diferentes. De este modo, los científicos consiguieron un combustible similar al utilizado en los vehículos.

El proceso convencional para la producción de biocombustibles de segunda generación precisa que los cultivos se procesen por microbios, mientras que los hongos pueden aprovechar directamente la celulosa y el azúcar para realizar dicho proceso.

Es por eso que la utilización de un hongo para transformar esta celulosa en biocombustibles supondría una ventaja medioambiental y tremendamente ecológica, además de poder convertir materia de biomasa en etanol combustible.