Biofilia, la conexión innata del ser humano con la naturaleza
El modo de vida actual, sobre todo, en las ciudades, nos desconecta, nos aleja de la naturaleza. Pero, ¿a quién no le gusta dar un paseo por el bosque, subir a una montaña y respirar el aire puro, sentir en la cara el viento del mar, con olor a salitre? Es algo innato, algo atávico que todas las personas tenemos, en un nivel más o menos profundo. Es la biofilia, la conexión con la naturaleza.

El concepto proviene de un libro escrito por Edward Osborne Wilson y titulado precisamente así, Biophilia, publicado en 1984 y que ganó dos premios Pulitzer. La biofilia es la conexión con el planeta. Ha existido en todas las culturas, en cualquier parte del mundo. Porque el ser humano no puede sobrevivir sin una relación responsable con las plantas, los animales y los elementos no vivos de este planeta.

Vivir entre edificios de hormigón y carreteras de asfalto nos alejan de este sentir natural, pero sólo hay que llevar a un niño a un parque y comprobar qué bien se lo pasa entre ese oasis de naturaleza de la ciudad para darse cuenta de que la biofilia está en los genes. Arquitectos y diseñadores de espacios urbanos se han percatado de la importancia de este concepto y tratan de hacer las ciudades más naturales, si se me permite la expresión.

En las ciudades

Los diseños que se basan en el concepto de biofilia buscan reconectar a las personas con la naturaleza, integrándola en las construcciones. Buscan diseños que permitan disponer de aire fresco, luz natural y agua. Más allá, se trata de crear conexiones visuales y físicas, usando materiales naturales e, incluso, imitando las formas de la naturaleza. Si es posible, se construye sin transformar la naturaleza.

Biofilia, la conexión innata del ser humano con la naturaleza
Basándonos en el concepto de biofilia, en la relación inevitable que el ser humano tiene con el planeta, el ecologismo y el respeto por el medio ambiente no tratan de salvar al planeta, sino que tratan de salvar a la humanidad. El planeta seguirá existiendo… sin el ser humano.