Bisontes más pequeños por el cambio climático
Igual que ocurre con los cráneos de los osos polares o con una gran cantidad de especies en general, también se ha descubierto que los bisontes empequeñecen a consecuencia del calentamiento global producido por el cambio climático.

A diferencia de lo que acontecía en el pasado, pues este fenómeno se da desde hace miles de años -según revelan registros fósiles afectados por cambios climáticos prehistóricos-, ahora el ser humano es el culpable de que esto suceda y no la misma dinámica terrestre.

Por lo tanto, a medida que las temperaturas se incrementan a golpe de emisiones, los bisontes han ido haciéndose más pequeños, concluye un estudio de la Universidad de Kansas, en Estados Unidos.

Los próximos 50 años

Joseph Craine, biólogo líder de la investigación, examinó a 22 ejemplares que viven en la Estación Biológica Praire Konsa para analizar la situación de cara al futuro. Concretamente, se espera que siga menguando durante los próximos 50 años, al igual que otros tipos de ganado de las Grandes Llanuras.

Como es bien conocido, se da la circunstancia de que los bisontes son muy valorados como especie de aquel hábitat, por lo que esta adaptación orgánica supone una amenaza que se une a otras muchas que atentan contra su supervivencia. En concreto, Craine afirma que las futuras generaciones de bisontes irán disminuyendo su tamaño y peso a medida que el calor hace descender la calidad nutricional de los pastos.

En efecto, la pérdida de proteínas proteínas haría que los animales ralentizaran su crecimiento, acabando en una medida menor en la etapa adulta. Lo que dibuja un panorama de lo más simple y desesperanzador, precipitado por el progresivo aumento de las temperaturas como desencadenante de todos estos cambios.

Bisontes más pequeños por el cambio climático
Acabará pasando algo que ya puede observarse entre los bisontes de las regiones frías y húmedas, mucho más grandes que los que habitan áreas más cálidas y secas. También en este caso la respectiva riqueza y pobreza de los pastos determina un resultado de 1.900 libras de peso, pasando a sólo 1.300 de media en ejemplares adultos.